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GENTE

SOPONCIO TELEFÓNICO

Alfonso Ubieto, un jubilado del pueblo oscense de Javierre Latre, se pegó un susto de muerte que le hizo guardar cama una semana cuando el pasado 4 de abril recibió una factura de Telefónica por un importe de 279.979 pesetas. El hombre, de 76 años, vecino de un pueblo de 40 habitantes, solía pagar por el teléfono unas 8.000 pesetas al mes. Ante su disgusto, su nuera, Mercedes Martínez, reclamó en el servicio de atención al cliente de Telefónica. Allí le contestaron que alguien había hecho esas llamadas y que la factura no era culpa de la compañía. El pasado 4 de junio llegaba una nueva factura de 355.000 pesetas, casi al mismo tiempo que los vecinos de los siete pueblos que rodean Javierre Latre, en la zona del Somontano de Jaca, comprobaban que sus facturas marcaban cero pesetas. El alcalde de Caldearena, Rafael Castán, también comprobó que la factura del Ayuntamiento no sumaba ninguna cantidad, así que tomó cartas en el asunto. Finalmente, el director regional de Telefónica comunicaba al alcalde que se iba a solucionar el caso, pero los vecinos siguen sin conocer la causa del desaguisado, aunque les han cambiado el número de sus aparatos.

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