Argentina ha ganado ocho de los nueve partidos de preparación

Passarella derrotó a Maradona. El entrenador de la selección argentina soportó durante más de tres años el rumor de la multitud cantando "Maradona/Maradona" cuando el equipo no jugaba bien. Pero el pasado lunes, tras vencer a Suráfrica 2-0, con goles de Batistuta y Ortega, en el último partido amistoso antes de debutar en Francia, los jugadores se llevaron puestos los aplausos y la ilusión de los aficionados. Este año Argentina ganó ocho de los nueve partidos de preparación. Entre ellos derrotó 0-1 a Brasil en el estadio Maracaná de Río de Janeiro después de 42 años. Convirtió 19 goles y sólo le marcaron 4, ninguno en los últimos cinco partidos.El Kaiser Passarella, como le gusta que le llamen, se hizo cargo de Argentina después del fracaso en el campeonato mundial de 1994 disputado en Estados Unidos, cuando se comprobó el dopaje de Maradona con un "cóctel de drogas" y el resto del equipo no pudo soportar la ausencia. Con "la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser", como dice la letra del tango, Passarella inició la reconstrucción negándose desde el primer día a nombrar a Maradona. Tuvo que oírse decir "de ese tema no hablo" durante dos años seguidos, hasta que dejaron de preguntarle. Pero la fantasía del genio que regresaba una y otra vez anidaba en el inconsciente colectivo. Y su nombre se gritaba espontáneamente como protesta, como reclamo, como insulto, cuando la selección jugaba mal.

Sin herederos de Maradona a la vista -el más cercano es Pablo Aimar, centrocampista del River, de 18 años-, Passarella decidió formar una mezcla de equipo joven con experiencia, funcional, adaptado a los movimientos tácticos, que lograra disimular con buena voluntad y calidad individual la escasez de talento. El líder, el verdadero conductor, está ahora fuera del campo. La disciplina reemplazó a la improvisación. Desde el largo del pelo que se permite a los jugadores, hasta las posiciones que cada uno debe ocupar en los tiros desde la esquina, todo es resuelto por el entrenador. Los que se animaron a discutirle el corte o el sitio, como Redondo, se quedaron afuera.

La selección argentina actual se formó sobre la base de la que ganó los Juegos Panamericanos y disputó luego la final de los Juegos Olímpicos. En ese equipo ya estaban los defensas Sensini y Chamot, el Burrito Ortega y los delanteros Crespo, Piojo López y Delgado. Desde entonces hasta el pasado lunes, la selección argentina se fue ganando el gruñido afectuoso de los aficionados. Y el lunes, los aplausos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 26 de mayo de 1998.

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