El acuerdo entre PSOE y NI rompe el proyecto de IC para las europeas

El preacuerdo entre Nueva Izquierda (NI) y el PSOE para la candidatura de las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid no sólo ha tenido consecuencias en el seno del PSOE: afecta también a la estrategia de Iniciativa per Catalunya (IC). El preacuerdo estuvo acompañado por el anuncio de una posible participación conjunta de NI y el PSOE en las elecciones europeas de junio de 1999. Ésas son, precisamente, las elecciones a las que IC pretendía concurrir con NI para delimitar el espacio político ecosocialista en el conjunto de España, y para ello había convocado una reunión.

Las direcciones de NI y de IC llevan ya más de un año dedicadas a la paciente labor de sumar fuerzas dispersas en distintas comunidades autónomas. La larga e inacabada crisis de Izquierda Unida (IU) va dejando un rosario de huérfanos políticos a los que, en su condición de partidos estructurados, IC, Esquerda Galega y NI se habían comprometido a recoger y articular en una opción con implantación en toda España. Los primeros pasos de esta labor dieron como fruto la organización de unos encuentros en los que participaron representaciones de Madrid, Castilla-La Mancha y Cantabria vinculadas a NI, más las de IC y EG en Cataluña y Galicia. Pero luego se han sumado al esfuerzo la Izquierda Madrileña, creada por otro sector desgajado de IU, e Izquierda de Andalucía, también nacida de la crisis de IU en aquella comunidad. El objetivo de los impulsores de este reagrupamiento era consolidar un espacio político ecosocialista a escala española, para lo que las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 1999 ofrecían una oportunidad idónea. Porque si bien a escala municipal y autonómica cada una de esta fuerzas puede aspirar a mantener sus posiciones, otra cosa es hacerse con un espacio en el escenario general español. Con su escrutinio estrictamente proporcional y la posibilidad de sumar los votos obtenidos en cada comunidad con las propias siglas de cada fuerza, ofrecen la mejor oportunidad para ello. Contar los votos El pasado jueves día 21 debía celebrarse en Barcelona una reunión del equipo de coordinación de este proceso. El objetivo de la reunión era acordar la presentación de esta fuerza a las elecciones europeas y escoger un nombre para la candidatura. Este proceso se llevaba a cabo con el conocimiento por parte de todos los implicados de que NI negociaba en paralelo con el PSOE un acuerdo para las elecciones autonómicas y municipales de Madrid. Pero, en cambio, el trabajo en común incluía en cualquier caso la concurrencia de todo el conjunto a las elecciones europeas. Era la oportunidad de contar los votos propios, medir y delimitar su espacio político, y dibujar su implantación electoral en el territorio. En el caso de Iniciativa per Catalunya, ésa era la fórmula con la que se iba a resolver el problema creado por la ruptura de su relación con IU, que dejó a IC como un partido estrictamente catalán, sin una fuerza correspondiente en el resto de España. En realidad ése es el mayor perjuicio que esa ruptura provocó a IC, porque tanto desde el punto de vista de la pérdida de efectivos como de representación institucional el alcance de la ruptura fue poco relevante. El anuncio por parte de NI de que también consideraba posible acudir con el PSOE a las elecciones europeas dejó estupefacta a la dirección de IC. Uno de sus miembros explicó que la reunión del día 21 fue aplazada 15 días. Durante ellos se intentará ver hasta qué punto la relación de NI con el PSOE permite trabajar con ella como fuerza autónoma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 24 de mayo de 1998.

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