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BARÓMETRO DE PRIMAVERA

El PSOE aventaja al PP por punto y medio

El "efecto Borrell" rompe la consolidación de la primacía popular en intención directa de voto

El PSOE aventaja al PP por punto y medio (24,8 frente a 23,3) en intención directa de voto. Ésta es la principal conclusión del Barómetro de Primavera de Demoscopia para EL PAÍS. El efecto Borrell, tras su elección como candidato electoral de los socialistas, impide que se consolide la ventaja que mantenía el PP desde hace un año. Un 33% de los españoles considera buena o muy buena la situación de la economía, el mayor porcentaje de los últimos 22 años. En cuanto a la valoración de los líderes, Borrell, junto con Felipe González, se sitúan en cabeza con un 5, seguido del presidente del Gobierno, José María Aznar, consigue un 4,9

La aparición en el tablero político de José Borrell parece haber incidido lo suficiente en el clima general de opinión como para quebrar la consolidación de la ventaja en intención de voto a favor del PP que se había venido produciendo desde hace un año. En noviembre de 1997, el PP aventajaba el PSOE en 4,6 puntos en la intención directa de voto (25,0 frente a 20,4). Ahora es el PSOE el que aparece un punto y medio por delante (24,8 frente a 23,3).Como todos los barómetros que se vienen publicando trimestralmente, los datos que se ofrecen reflejan la intención directa de voto, es decir la que expresamente manifiestan los entrevistados. No se trata de un sondeo electoral ya que no se ofrece una estimación final de voto para las distintas fuerzas políticas.

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El incremento en la intención declarada de voto a favor del PSOE resulta fundamentalmente de dos factores: por un lado, de la consolidación del propio voto socialista (ahora el 72% de quienes votaron al PSOE en 1996 dice que repetirían su voto), y por otro de la capacidad de atracción de un sustancial porcentaje de votantes de IU: el 15% de quienes dicen que en 1996 votaron por la formación que lidera Julio Anguita indican ahora que de haber elecciones mañana votarían por el PSOE.

Por ahora, el efecto Borrell parece así consistir fundamentalmente en un rearme anímico de su propio campo y en un aumento de la capacidad de atracción hacia el mismo de votantes de IU. El transcurso del tiempo permitirá discernir si estamos ante un fenómeno meramente episódico o ante el inicio de una tendencia susceptible de consolidarse.

Euforia económica

El 33% de los españoles considera buena o muy buena la situación de nuestra economía. Este porcentaje, seis puntos por encima del habido hace un trimestre, es el más alto jamás obtenido a lo largo de los últimos 22 años. Además, por primera vez desde que tenemos datos al respecto, quienes valoran favorablemente la situación económica superan claramente en número a quienes la evalúan de forma negativa (33% frente a 26%).Esta euforia respecto de la situación económica general no encuentra aún, sin embargo, una traducción proporcional en la valoración que los entrevistados realizan de su situación económica personal. Desde hace un año el porcentaje de españoles que señala que su economía familiar ha mejorado se encuentra estancado: 13% ahora, 13% hace un trimestre, 14% hace un año. Quienes indican, en cambio, que su economía personal ha ido a peor siguen siendo algo más numerosos: 19% ahora, 21% hace un año.

La valoración de la situación política, por otra parte, es la más positiva del último decenio. Quienes la definen como buena o muy buena representan un llamativo 33%, superando con claridad a quienes dicen que es mala o muy mala (28%), algo que no ocurría desde noviembre de 1990.

Entre los líderes políticos nacionales, Felipe González y José Borrell, ambos con una puntuación de 5,0, aparecen en primer lugar, seguidos muy de cerca por el presidente del Gobierno, José María Aznar (4,9).

Con apenas dos meses de presencia en el primer plano de la actualidad, el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Borrell, ha logrado situarse en los mismos niveles de valoración que figuras tan consolidadas como Felipe González o José María Aznar. Ello contrasta con las valoraciones logradas por Joaquín Almunia a lo largo del último año: 4,5 (julio de 1997) y 3,8 (noviembre de 1997). Entre los votantes del PSOE, Borrell obtiene una puntuación media de 6,4, superior al 5,0 que obtuviera Almunia en el pasado noviembre, pero un punto por debajo del 7,4 que sigue aún consiguiendo Felipe González.

Aznar obtiene un 7,2 entre los votantes del PP, mientras que Jordi Pujol, con un 7,8 entre los votantes de CiU, se convierte en el líder mejor valorado por sus propios votantes. El caso opuesto es el de Julio Anguita, que obtiene una puntuación de tan sólo 5,7 entre los votantes de IU y un 3,7 del conjunto de los entrevistados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de mayo de 1998