La fiesta del Primero de Mayo profundiza la división del sindicalismo vasco

Las centrales sindicales vascas reeditaron ayer la división que arrastra el movimiento obrero en Euskadi en las últimas ediciones del Primero de Mayo. Pese a que la reivindicación de la semana laboral de 35 horas y el rechazo a las horas extraordinarias y a la reforma fiscal del Gobierno del PP centraron la celebración del Día del Trabajo en todas las manifestaciones, esta coincidencia en los objetivos no impidió que el mapa de división diera ayer un paso más en su consolidación. Miles de simpatizantes de CC OO y UGT desfilaron en Bilbao, San Sebastián y Vitoria bajo el lema Por el empleo y la solidaridad, 35 horas ya. En el otro bloque, liderado por los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, el lema elegido para su única manifestación, en Bilbao, fue Inor ez, lanik gabe. Es necesario, es posible. 35 hordu. En esta ocasión, la celebración de la fiesta de los trabajadores estuvo pasada por agua. Los líderes de las centrales de ámbito estatal, apoyados por miles de personas, criticaron el "frentismo" de los sindicatos nacionalistas como una "agresión" a los intereses de los trabajadores. Mientras tanto, el bloque abertzale, que reunió a un número de simpatizantes sensiblemente superior, arremetió contra UGT y CCOO por apoyar la reforma laboral firmada hace un año con el PP. Rafa Díez y José Elorrieta criticaron el nivel de beneficios alcanzado por los empresarios a costa del desempleo y la precariedad.PÁGINA 3

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