Frenéticas negociaciones en Dublín para lograr un acuerdo de paz en el Ulster

Quedan tres días para alcanzar un acuerdo de paz en Irlanda del Norte. El jueves es el final del plazo, pero aún no hay un texto final consensuado. El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, que se reunió ayer en Dublín con los líderes católicos y unionistas, reconoce que quedan obstáculos importantes que superar: "Ahora que entramos en los últimos días estamos decididos a superar las dificultades existentes, que aún son muchas"

El primer ministro irlandés aseguró ayer que su Gobierno y el británico ya han completado las negociaciones, y que su trabajo es, en estos momentos, implicar en ese preacuerdo a los ocho partidos políticos presentes en las negociaciones. La intención de Londres y Dublín es presentar hoy el borrador de este compromiso. El acuerdo, tras 21 meses de conversaciones repletas de contratiempos, incluirá la creación de una serie de instituciones, que no ponen en peligro la presencia británica, pero que traspasan algunas competencias del Gobierno británico al futuro Parlamento de Belfast.Estas nuevas instituciones deberán ser aprobadas en un referéndum, con los votos de las dos Irlandas. El problema principal en estos momentos es la desconfianza. Los unionistas temen que esas instituciones, sobre todo la que debe regir la frontera, sean el caballo de Troya para una futura unificación de la isla. Los republicanos, por su parte, no ocultan que ese acuerdo es, en todo caso, un primer paso hacia esa aspiración nacionalista.

El objetivo de estas reuniones es, según Dublín, disipar la percepción existente en el campo unionista de que Irlanda se había convertido en el principal problema para cerrar el pacto. Por eso, el primer ministro se entrevistó ayer con el líder del Partido de los Unionistas del Ulster, el principal del norte, David Trimble. A la salida de la entrevista, Trimble se declaró poco optimista, pero rechazó la posibilidad de abandonar el proceso en vísperas de la fecha límite impuesta por el mediador internaciónal, el ex senador estadounidense George Mitchell.

John Hume, uno de los unionistas más moderados, también se reunió ayer con Bertie Ahern. Su impresión es menos sombría. Cree que habrá acuerdo antes del jueves. Lo mismo piensa la ministra británica para Irlanda del Norte, Mo Mowlan. "De lo que estoy segura es de que el jueves tendremos un documento, por la sencilla razón de que los líderes políticos han mostrado la determinación y el coraje de sacarlo adelante", dijo la ministra.

Estas entrevistas de Ahern incluyen a Gary McMichael, aliado de dos partidos extremistas con paramilitares de trasfondo, y con Gerry Adams, líder del Sinn Fein, brazo político del IRA.

McMichael advirtió contra cualquier acuerdo que deje una puerta abierta a la unificación. Adams, por su parte, quiere que las instituciones tengan contenido político. "Necesitamos algo más que centro de charla", dijo. "El primer ministro británico debe comprender que el avance hacia un acuerdo histórico y permanente no puede quedar rehén de las demandas inflexibles de los unionistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de abril de 1998.

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