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CARTAS AL DIRECTOR

Negligencia

Soy una madre dolorida y desilusionada ante tanta deshumanidad, falta de responsabilidad y pasotismo. Van a cumplirse seis meses desde que mi hijo de dos años perdió un dedo del pie y las uñas de otros dos, arrancado por una escalera mecánica del metro. Iba de la mano de su padre y un hueco en la misma se tragó media zapatilla de deporte, con medio calcetín y su pequeño dedo. No funcionó el sistema de seguridad de parada automático de la escalera. Fue su padre quien tuvo que tirar del pie hasta arrancarlo, pues la escalera seguía tirando del niño.

En el hospital del Niño Jesús de Madrid le hicieron una cura local y le mandaron a casa en estado de choque, sin esperar a que llegara el dedo y tratar de injertarlo (el dedo llegó y lo tiraron sin avisarnos).

Tras seis meses de sufrimientos, operación, curas y pesadillas para mi hijo, nadie de la Compañía Metropolitana ha mostrado ni un ápice de interés por la salud de mi hijo, y una de sus aseguradoras, al cabo de medio año,aún no ha dado señales de vida.

Denuncio la falta de interés de las personas responsables de este accidente. La falta de comprensión y, cariño en los hospitales hacia los niños que sufren, y la frialdad con que se valoran los daños fisicos y psíquicos de quienes sufren amputaciones sin buscarlas por las irresponsabilidades de las empresas que no cuidanlos mecanismos como deben. .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de febrero de 1998