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El Chelsea despide a Gullit y lo sustituye por Vialli

Ruud Gullit, entrenador del Chelsea, fue destituido ayer de su cargo en medio de la sorpresa general y de la estupefacción del técnico holandés, que ha dirigido al equipo londinense en las tres últimas temporadas. El Chelsea figura en la segunda posición de la Premier League y es cuartofinalista en la Recopa, en la que se enfrentará al Betis. El nuevo entrenador será el italiano Gianluca Vialli, enrolado actualmente en la plantilla como delantero.

La destitución provocó reacciones de incredulidad en los medios futbolísticos ingleses. Gullit dijo que se había enterado de la noticia por la prensa y negó cualquier tipo de fricción con la directiva del Chelsea. "Sólo me he reunido en una ocasión con la gente del Chelsea. Fue el jueves de la semana pasada y la conversación se desarrolló en términos amistosos. Hablé con Colin Hutchinson [director general del club] sobre la prórroga de mi contrato por dos años. En todo momento se dio por supuesto que yo renovaría mi contrato", declaró Gullit.

En el Chelsea apenas se realizaron manifestaciones. Sólo se escucharon las palabras de Hutchinson: "No podíamos alcanzar la cifra que pedía Gullit. Le dijimos que la brecha entre su petición y nuestra oferta era demasiado grande como para meternos en negociaciones".

Con respecto a la elección de Vialli, el director general del Chelsea fue terminante. "Decidimos hacer las cosas con rapidez. Le ofrecimos el cargo a Vialli y sólo tardó cinco minutos en darnos su aprobación".

La trascendencia de la noticia para los seguidores del Chelsea fue de tal magnitud que las acciones de la sociedad bajaron un 12%. La figura de Gullit había alcanzado unas proporciones gigantescas desde su designación como entrenador en 1996, como sustituto de Glenn Hoddle, actual seleccionador inglés. Bajo su dirección, el Chelsea fichó a jugadores como los italianos Gianfranco Zola, Roberto Di Matteo y Gianluca Vialli y el francés Frank Leboeuf. Los éxitos fueron casi instantáneos en un club que había conocido un gran desprestigio a finales de los 70 y en la década de los 80. Tras conquistar la Copa el pasado año, el Chelsea se ha establecido como el adversario más potente del Manchester United en la Premier League.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 1998