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TRIBUNA

A base de empujones

Gran concentración. El Athletic empezó con más claridad en el manejo del balón y con una gran concentración defensiva. Ayudado por la acumulación de jugadores en medio campo, efectuaba la recuperación con rapidez. No perdió nunca el equilibrio aunque fue quien dejó más espacio a raíz del gol. Fue en los últimos minutos cuando retrocedió hasta el borde de su área, perdió la comodidad y sufrió en los balones aéreos.Escondidos. Los jugadores realistas no se soltaron los nervios hasta bien entrada la primera parte. El balón se convirtió en un globo para algunos. Continuas imprecisiones y muchos escondidos detrás de los contrarios. Hasta el minuto 20 no se produjo la primera jugada con cierto peligro. Acabó empujando más arriba. Craioveanu y Kovacevic aparecieron.

Sin reparo. Luis Fernández no tuvo ningún reparo en implicar a todos sus hombres en tareas defensivas. Esperó que Etxeberria y Alkiza se agotaran para sacar refuerzos sin variar absolutamente nada. Renunció a la posesión y se dedicó a conservar el gol. Acabó metido en su área y le sucedió lo que se mereció. Etxeberria no utilizó los puños y el balón quedó suelto. Bien pudo ser falta.

A empujones. La Real nunca halló el camino claro para llegar hasta el área del Athletic. Lo hizo a base de empujones. De la insistencia sacó faltas peligrosas y algunos saques de esquina que acabaron en remates poco claros, y el empate. Cometió demasiados errores en la entrega debido a las prisas y le faltó paciencia para lograr el juego y encontrar la mejor solución. Obtuvo el premio pero no por su buen juego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de febrero de 1998