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Sanz quiso destituir a Heynckes el lunes por la noche, pero sus asesores le pidieron calma

Lorenzo Sanz ya ha destituido a Jupp Heynckes en su cabeza, aunque formalmente le haya concedido una breve prórroga. El lunes, tras la derrota ante el Valencia (1-2), el presidente del Real Madrid abandonó visiblemente irritado el palco y anunció que iba prescindir del entrenador. Sólo la intervención de algunos de sus asesores, entre ellos sé Martínez Pirri, lograron calmar a Sanz que ha decidido abrir un turno de consultas antes de tomar una decisión definitiva. Un resultado adverso el domingo ante el Deportivo pondrá punto final al mandato de Heynckes.

Jupp Heynckes está más fuera que dentro del Madrid. Sanz ha decidido darle un margen hasta el domingo pero no le concederá más tiempo. A juicio del presidente del Real Madrid ha quedado claro que el equipo se le ha ido de las manos y que la única solución posible para salir de la crisis es prescindir de sus servicios. Hace tiempo que la relación entre Sanz y Heynckes comenzó a deteriorarse aunque ambos protagonistas de este desencuentro se empeñaran públicamente en mantener una imagen de unidad. El técnico probablemente confiaba todavía en que la situación se arreglara y el presidente no quería repetir una polémica similar a la que vivió con Fabio Capello. Pero fue tras la eliminación de la Copa del Rey ante el Alavés cuando Sanz comenzó a hablar de que Heynckes no era el entrenador que necesitaba el Real Madrid. La derrota en San Sebastián supuso otro argumento en favor de la tesis del presidente que se reforzó tras el desastre ante el Valencia. Ya antes del partido, Lorenzo Sanz anunció que iba a prescindir del técnico si el Madrid no ganaba. Nada más concluir se mostró decidido a hacerlo, pero primero Pirri y luego Juan Onieva, entre otros, le pidieron calma. En opinión de sus asesores era necesario cuidar la imagen del club. Por eso le aconsejaron abrir una ronda de consultas y mientras buscar un sustituto ya que el primer candidato, Arrigo Sacchi, había desestimado el ofrecimiento.

Dos horas de reunión

Ayer, poco después de que Heynckes se reuniera en el campo de entrenamiento con sus jugadores y luego hiciera un aparte con Sanchis, el capitán, Lorenzo Sanz llamaba a su despacho a Fernando Hierro, el jugador con más carisma del vestuario, y por quien el presidente siente una especial devoción. Hierro estuvo cerca de dos horas con Lorenzo Sanz. En la entrevista analizaron la situación y quedaron en que el presidente se reuniría mañana probablemente a comer- con la plantilla. Hierro está pendiente también de una revisión, de su contrato para lo que su agente Zoran Vekic ya estuvo hace dos semanas en el Bernabéu.Sanchis, como capitán, habló ayer de los problemas del equipo. Su mensaje tuvo un carácter de advertencia. "Por experiencia sé que si no nos reenganchamos pronto en la Liga y encadenamos una buena racha de resultados tendremos problemas en la Liga de Campeones. Nos queda un mes por delante y tenemos que aprovecharlo. El jugador coincide en el diagnóstico efectuado por Mijatovic tras el partido. Ambos creen que al equipo le falta confianza. Sanchis también da la razón a Heynekes que habla de obsesión por la Copa de Europa. "Es posible que si se le devuelve la confianza al equipo, lleguen los buenos resultados". Sanchis que acaba de renovar su contrato a punto de cumplir los 33 años, ve positivo una reunión con Lorenzo Sanz. "El diálogo cercano al presidente es siempre positivo".

Mientras la mayoría de los jugadores reconocen la difícil situación del equipo, Davor Suker mantiene una postura totalmente opuesta. "Aquí no se ha muerto nadie. Sólo hemos regalado tres puntos. Lo importante es si al final vamos o no a Cibeles y para eso queda tiempo".

Sanz quiere saber por boca de sus jugadores qué problemas les han llevado a no ganar fuera de su campo en los últimos ocho encuentros y a vencer en el Bernabéu con dificultades al Salamanca y al Mérida para acabar eliminados en la Copa y derrotados por el Valencia. La directiva cree que una de las causas podría ser una mala preparación física. Ayer, algunos aficionados habituales de la Ciudad Deportiva llamaron a los despachos del Bernabéu para quejarse de las suaves sesiones de trabajo de Ángel Vilda en comparación con el trabajo que el anterior preparador físico, Di Blasi, imponía a la plantilla el año pasado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de febrero de 1998

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