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El temporal de lluvia provoca cortes en carreteras e inunda varias urbanizaciones junto al Alberche

El temporal de lluvia causó ayer estragos en la zona suroeste de la región. Tres carreteras se cubrieron de tanta agua que fueron cortadas parcialmente al tráfico. Fueron la N-401 (Madrid-Toledo), la M-506 (Fuenlabrada-Móstoles) y la M-507 (Villa del Prado-Aldea del Fresno).

La Dirección General de Protección Ciudadana activó el Plan contra las Inundaciones dado que la previsión es que las lluvias continúen, según el Instituto Nacional de Meteorología. Siguiendo este plan, la Comunidad puso en alerta a los bomberos y Protección Civil. Los 179 ayuntamientos de la región recibieron un aviso del Gobierno regional para que "tomaran medidas básicas de prevención".

Los bomberos del Ayuntamiento y de la Comunidad realizaron más de 200 salidas de urgencia a lo largo del día. El río Alberche creció ayer tarde por las intensas lluvias hasta inundar los sótanos de 20 chalés en la urbanización Calalberche, en Aldea del Fresno.

Dos familias de la urbanización Los Llanos, en la misma localidad, fueron evacuadas por los bomberos de la Comunidad de Madrid, ya que la lluvia derrumbó un muro de sus viviendas. Además, el río crecido anegó la ermita de la Virgen de la Poveda, en Villa del Prado.

Tres viviendas del asentamiento ilegal de Las Sabinas, en Móstoles, fueron también desalojadas por la Policía Municipal ante el aumento del caudal del río Guadarrama. En el camino del cementerio de esta localidad quedaron incomunicadas cien personas que regresaban de un entierro al desbordarse el arroyo de la Malena, afluente del Guadarrama. La policía local cruzó a los afectados con ayuda de un jeep y una grúa sacó los coches atrapados en el agua.

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Acera hundida

Una inundación dejó la carretera de Toledo con un solo carril de salida durante nueve horas

Un tramo de seis metros de acera a la altura del número 96 de la avenida de Abrantes, en el distrito de Carabanchel, junto a las obras del metro, que servía de entrada y salida a un garaje, se hundió ayer por la mañana sin causar víctimas. Quedó un foso de dos metros de profundidad y otros dos de ancho. Un comerciante de la zona, Benigno Rodríguez, señaló a Efe que "lo que se ha hundido es el paso de coches que permitía el acceso a los usuarios de un garaje, que. ahora no pueden entrar ni sacar sus coches del mismo", y añadió que "ése también era el paso de los vehículos de emergencia a las casas próximas al campo de fútbol del Carabanchel". Otro vecino explicó a Efe que "los terrenos donde se asientan estas casas son muy húmedos, y la lluvia ha empeorado el problema".Víctor Alberola, técnico responsable de las obras de ampliación de la línea 11 del metro, declaró: "No estamos teniendo suerte con el terreno porque la capa freática del suelo está a dos o tres metros debajo de nosotros y es difícil trabajar". Añadió que el paso al garaje se restablecerá en dos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 1998

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