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Más de 180 vándalos encapuchados siembran de 'cócteles mólotov' tres localidades vizcaínas

Más de 180 encapuchados montaron un terrorífico frente de cócteles mólotov, bengalas y pedradas en Vizcaya el viernes por la noche. Durante dos horas cercaron con barricadas el barrio de San Vicente, en Barakaldo, y tras quemar más de 10 coches, cabinas y contenedores, culminaron el ataque incendiando una sucursal bancaria. Casi al tiempo, otros dos grupos de vándalos atacaron con artefactos incendiarios un cuartel de la Guardia Civil en Getxo y una comisaría de la Policía Municipal en Bilbao, donde dos agentes sufrieron heridas leves. Todo apunta a que los alevines de ETA actuaron organizados y que su intención era enfrentarse a los agentes de la Ertzaintza que acudieran a parar los disturbios. No hubo detenidos.

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"Parecían un ejército, todos llevaban un pasamontañas gris". Pablo, de 17 a los, estaba entre los vecinos que presenciaron impotentes el ataque perpetrado en la medianoche del viernes por más de 150 encapuchados en el barrio baracaldés de San Vicente, que estaba en fiestas. Los vecinos y el ayuntamiento coincidieron en que los simpatizantes de ETA estaban "perfectamente organizados" y que vinieron de fuera del pueblo.Además de coches particulares -más de una decena fueron quemados-, los vándalos usaron bordillos, adoquines, basura, vallas, y todo lo que hallaron a su paso para levantar barricadas en San Vicente. Un voluntario de la Cruz Roja resultó herido cuando la ambulancia desplazada al lugar fue apedreada. En las dos horas que duró la toma del barrio, diez patrullas y cinco furgonetas antidisturbios de la Ertzaintza acudieron a imponer el orden y fueron recibidos con cócteles molotov y cohetes con punta metálica. La batalla terminó cuando los encapuchados se replegaron hacia el recinto festivo y se mezclaron con los transeúntes.

Los mayores daños se produjeron en la oficina de la Bilbao Bizkaia Kutxa, que fue atacada con artefactos incendiarios y quedó completamente calcinada. Los pisos situados.sobre la sucursal tuvieron que ser desalojados. Una sucursal cercana de la Caja Laboral también sufrió daños graves. En la mañana de ayer, se presentaron más de 100 denuncias en Barakaldo por los destrozos.

Aunque no hubo ningún detenido, fuentes de la Ertzaintza afirmaron que se ha identificado a "bastantes" de los alborotadores. La policía vasca se incautó asimismo de varios cócteles mólotov.

Tanto en Barakaldo como enGetxo sendos ertzainas dispararon un par de tiros al aire con susarmas reglamentarias "al verse acorralados" por los encapuchados, según aseguró la policía vasca. En Barakaldo se registraron momentos de enorme tensión cuando los vecinos recriminaron a los violentos, quienes contestaron con amenazas como: "Los próximos vais a ser vosotros", según la alcaldía baracaldesa.

En Getxo, el ataque se produjo sobre las 22.15 de la noche. Los alborotadores arrojaron artefactos incendiarios -cuatro según el departamento de Interior vasco y siete según la subdelegación del Gobierno- contra el cuartel de la Guardia Civil de la calle de Arene. No hubo daños personales. Los ertzainas que acudieron a dispersar a los alborotadores fueron recibidos con cócteles molótov y dispararon al aire.

El ataque de Bilbao se produjo sobre la medianoche. Cerca de 20 artefactos incendiarios fueron lanzados contra la comisaría municipal de la calle Cantera. Dos agentes sufrieron quemaduras leves.

El PSE-EE y el PP se apresuraron a criticar estos actos vandálicos. Igualmente, el sindicato nacionaljsta ELA condenó "rotundamente" el ataque a la comisaría bilbaína. PSE y PP arremetieron contra el consejero vasco de Interior, Juan María Atutxa, que dijo la víspera que ambas formaciones "no se sienten mayores de edad" para decidir sobre la pacificación sin consultar antes con sus ejecutivas. El secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, aseguró que Atutxa "pretende eludir sus propias reponsabilidades en la lu_ cha contra la violencia en Euskadi" y le recomendó que actúe "decididamente".

En la misma línea, el número dos del PP vasco, Carmelo Barrio, reclamó a Atutxa "que se ocupe de sus propios asuntos" que ya son "suficientemente complejos, difíciles y controvertidos".

lñaki Anasagasti, el portavoz del PNV en el Congreso, replicó que las insinuaciones del presidente del PP en Guipúzcoa, Ricardo Hueso, eran "inadecuadas". Hueso puso en duda anteayer las órdenes que recibe la Ertzaintza para neutralizar la violencia callejera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de enero de 1998

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