Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Interminable

El pasado 2 de agosto comenzaron en la calle de Rubén Darío obras de acondicionamiento de calzada y ampliación de aceras. Según el proyecto, debían durar hasta principios de diciembre, pero se ha convertido en una historia interminable.A finales de noviembre, la calle fue abierta con grandes anomalías: baldosas mal colocadas, asfalto levantado, farolas sin colocar, hoyos (parece que destinados a plantar árboles), etcétera. Igual que asombró el lento ritmo de las obras al inicio, lo hizo la rapidez que emplearon para terminar en el plazo fijado, quedando en evidencia la mala organización del trabajo.

Seguimos sin poder caminar tranquilamente por las aceras. La instalación de las farolas ha hecho.' que vuelvan a levantar parte de la obra. Creo que volverá a pasar cuando coloquen los árboles.

El balance es el siguiente: muchas baldosas ya faltan de su sitio, otras están completamente en falso. La causa, los expertos sabrán. El aspecto es el de una calle en obras permanentes cuya realización no agrada a nadie. Tampoco agradan las rampas adoquinadas en los cruces de calles, novedad que es una aventura para los vehículos; la mayoría tiene que reducir la velocidad hasta casi parar con el fin de cubrir el desnivel que produce dicha rampa, con el peligro de que el coche rebote.

En el mismo tramo de calle han empleado sólo tres días en reformar una plaza para hacer una zona de carga y descarga. Por la forma de trabajar, se diría que es otra empresa la que ha realizado la obra. Queda demostrada así la posibilidad de hacer las cosas, calles en este caso, de forma ordenada-

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