Poesía para un futbolista

El poleta catalán Martí i Pol dedica su último libro a Pep Guardiola

Poesía y fútbol parecen, a primera vista, territorios excluyentes. De vez en cuando, sin embargo, se dan la mano. Esta tarde, por ejemplo, en la sala Bikini de Barcelona, el futbolista Pep Guardiola participa, junto con el cantante Lluis Llach, en la presentación del último libro del poeta catalán Miquel Martí i Pol, Llibre de les solituds (Empúries). Su participación no es casual, ya que el libro le está dedicado. A él, y a Cristina Serra, su compañera.

"Lo normal en literatura es que descubras primero la obra y después te acerques al autor", explica Guardiola. "En mi caso, sin embargo, ocurrió lo contrario. Coincidí con Lluís Llach en un programa de televisión y fue él quien me propuso ir a visitar a Martí i Pol. El personaje me fascinó de inmediato. Él es un enfermo del Barça, y una vez más se demostró que el fútbol te facilita las cosas, ya que, gracias a mi profesión, pude tener el placer de ir a Roda de Ter [donde reside Martí i Poll] a hablar con él. Hay una buena amistad, voy a verle de vez en cuando y él me visita en Barcelona. Me parece un poeta excelente".

Miquel Martí i Pol, nacido en Roda de Ter en 1929, es un caso único en la literatura catalana, ya que sus libros de poesía suelen aparecer en las listas de best sellers. Tiene tras de sí una sólida trayectoria, iniciada en 1954 con Paraules al vent, y con títulos emblemáticos como Estimada Marta y Llibre d´abséncies. Afectado de una esclerosis múltiple, Martí i Pol tiene dificultades para hablar, pero ello no impide que, a través de su mujer, Montserrat, trate con Guardiola de poesía y del Barça, dos de sus pasiones.

"Para mí, su mejor obra es Llibre d'abséncies", afirma Guardiola. "Detrás del libro hay una historia muy fuerte, lo que lo convierte en muy completo. Si alguien tiene ganas de empezar a leer poesía, le recomiendo sin duda Llibre d´abséncies. Es una delicia". En cierta ocasión, recuerda Guardiola, Miquel Martí i Pol le preguntó por los puntos en común de fútbol y poesía. "¿En qué se parecen? En nada", respondió el futbolista. "De todos modos, yo entiendo el fútbol como algo que cuanto más fácil y sencillo sea, mejor. Quizá en esto conecte con Martí i Pol, que es un poeta muy asequible. De todos modos, él siempre dice que un poema nunca puede engañar, ya que se hace con sentimiento y en la soledad. Visto así, es imposible comparar poesía y fútbol, ya que hay muchos factores que intervienen en un partido: la afición, el juego colectivo, etcétera".

Pep Guardiola está un tanto harto de que le cuelguen el sambenito de ser el futbolista que lee. "Tengo ganas de desmitificarlo", se defiende. "En primer lugar, hace dos meses que no cojo un libro. Me gusta la lectura, pero no me considero un lector empedernido. Compro muchos libros, eso sí, pero no los leo todos". "Por lo menos ayudo a la industria editorial", añade, con una sonrisa.

Otro punto que quiere aclarar Guardiola es que él no es el único futbolista que lee'. "Luis Enrique, por ejemplo, devora los libros", comenta, "aunque es cierto que los futbolistas, en general, no leen demasiado. El otro día vi por televisión a Romario diciendo que no leía nunca porque le daba dolor de cabeza... Y lo decía muy en serio. Pero, bueno, después en el campo es un genio y está bien que no se sienta culpable por no leer. La gente no tiene por qué sentirse obligada a leer".

Al preguntarle por su novelista favorito, Guardiola no duda: José Luis Sampedro. "Me encantó La vieja sirena, más que La sonrisa etrusca", apunta. "Recientemente he leído un libro suyo en el que expresa sus opiniones y me parece un escritor admirable".

Guardiola afirma que lee poca novela catalana, aunque desconoce las razones. Quim Monzó y Ferran Torrent, sin embargo, le caen muy bien. ¿Extranjeros? Siente especial inclinación por Truman Capote. "Juego con ventaja", sonríe, "porque me lo recomendó Cristma, mi compañera. El cuento Ataúdes tallados a mano, incluido en Música para camaleones, es extraordinario". ¿Autores holandeses? Guardiola sonríe y no contesta. Van Gaal y su entorno no forman parte del tema de la entrevista.

Puestos ya en el terreno cultural, Guardiola, un asiduo espectador de teatro, opina que está surgiendo una excelente generación de actores catalanes. En cine se atreve a recomendar algunas películas: La buena vida, de David Trueba; Familia, de Fernando León; La buena estrella, de Ricardo Franco, y Martín (Hache), de Adolfo Aristarain.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de octubre de 1997.

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