Un fiscal francés pide la censura de un libro que acusa de asesino a Léotard

La justicia francesa se pronunciará el lunes sobre la suerte de un libro que ha conmocionado a la clase política. Se trata de L'Affaire Yann Piat: des assassins au coeur du pouvoir (El asunto Yann Piat: asesinos en el corazón del poder),en el que André Rougeot y Jean-Michel Verne dan a entender en él que dos altos cargos políticos habrían encargado el asesinato de una diputada de la UDF muerta a tiros el 25 de febrero de 1994. Rougeot y Verne utilizan para esos misteriosos asesinos por encargó los alias de encornet (calamar) y trottinette (patinete), alias que dicen les ha proporcionado su principal confidente, un militar de la Dirección de Información Militar. Un fiscal francés pidió ayer su censura.

Encornet ha resultado ser el hoy presidente de la coalición liberal Unión para la Democracia Francesa (UDF), François Léotard, ministro de Defensa en el momento de los hechos, y Trottinette no es otro que Jean-Claude Gaudin, ex ministro de Ordenación Territorial. Su identidad la han hecho pública, en la Asamblea Nacional, sus indignados compañeros y rivales de la UDF, que exigen, al igual que Léotard y Gaudin, que se haga público el sumario del caso Piat. Rougeot ha recordado: "En ningún pasaje cito a Léotard y Gaudin. No tienen por qué sentirse aludidos. Tienen razón de exigir pruebas a aquellos que les implican". El abogado de François Léotard exige que desaparezcan del libro los párrafos que implican a su cliente, veinte páginas.

François Léotard ha insinuado que detrás del confidente militar de los autores del libro está Jean-Charles Marchiani, ex prefecto del Var y hombre de confianza del presidente Jacques Chirac, un tipo implicado en diversas historias turbias.

El problema en todo ese embrollo radica en que Thierry Rolland, el juez instructor del caso Piat, parece haber tenido miedo de ir al fondo del asunto. No es extraño. Después de la belicosa diputada, otras diez personas vinculadas a la mafia regional han perecido de manera violenta, ya sea asesinadas, ya sea a través de supuestos suicidios. Yann Piat investigaba sobre la posible venta a particulares vinculados a la mafia de terrenos propiedad del Ejército, y de ahí que surja el nombre de Léotard, ese encornet presentado como "programado por la mafia para hacerse con el control del Departamento".

Los dos periodistas autores del libro -que ha sido muy criticado por el propio medio profesional- admiten que no suministran pruebas sino que tan solo se hacen eco de acusaciones.'

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de octubre de 1997.

Lo más visto en...

Top 50