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Tribuna:COMER, BEBER, VIVIR

Vino, Reyes, VS y Custodio

Cada ciudadano, ciudadana, puede brindar y beber Por el presente, por el futuro y por el cielo de los duques de Palma, la infanta doña Cristina y el balonmanista Iñaki Urdangarín, que mañana oficializarán el "sí" del que vive ansioso el país. Para lo antedicho, aquí anticipamos lo desconocido:Ésta noche, en el Palacete Albéniz de Barcelona cenarán los 350 comensales de las familias reales invitadas a la ceremonia del día mayor que quedará matasellado en la historia mañana, sábado. Para este ramillete de privilegiados, los maquinistas más expertos en comidas y bebidas y excelsitudes de la imaginación gastronómica les han sonsacado toda su exquisitez a las entrañas de las bodegas más cultas.

Los primeros platos serán ensalzados con el vino blanco Milinanda del 96, de Torres, elaborado con la uva chardonnay; es vino insignia de todos los carismas de los vinos blancos de Torres que tienen sabor, aroma y cuerpo provocador. El vino tinto, el vino más grande quiere decirse, proveniente de la uva tinto fino, Cabernet Sauvignon y Merlot, llega rá pocas horas antes desde la bodega donde fue elaborado en el año 1974 por Mariano García, el enólogo de las emblemáticas bodegas españolas de Vega Sicilia. Será el mismo paridor de esta gloria de Ribera del Duero, Mariano, quien acompañe el vino y lo mime hasta que se agoten los 100 magnum que han sido enviados. Es, un vino incógnito para el público; entre 1993 y 1995 fueron comercializadas las 63.500 botellas de 75 centilitros de esta cosecha épica a un precio que rondaba, por entonces, las 13.000 pesetas. Los 2.000 magnum que permanecen en la bodega de Vega Sicilia saldrán al escaparate que aprecian los paladares públicos el año 1998. ¡Un acontecimiento! Estas joyas que van a beber las realezas convidadas a la boda gozaron de un desarrollo normal en la viña y, en la bodega, su color se intensificó hasta simular a la caoba; su aroma potente y elegante se hizo irresistible, y su, sabor de vino viejo que ha mantenido vibrantes sus chispas juveniles lo rebozó de todas las sensaciones. La revolución del cielo del paladar culminará con una copa de Torres-20 hors d'age, el coñá ganador del primer premio en la última manifestación, en la primavera, en Burdeos, de Vinexpo, la exposición vinícola con más excelencia del mundo.

El día de la boda de todos los siglos imaginables, los miles de invitados beberán, de aperitivo, finos, txakoli, y cava catalán, blancos de Rueda y tintos de Rioja.

Pocas horas antes de la bacanal real, en Madrid, se celebró la cena número 21 de las llamadas "cenas de los 11 vinos", que, trimestralmente, ponen en el escaparate del conocimiento los vinos españoles más o menos conocidos, o desconocidos. Dos vinos a comprar (en Siguero, Madrid, están): Scala Dei, vino del, Priorato, a 1.250 pesetas, elaborado con la uva garnacha blanca, y Viñas del Vero, donde, como en el espacio emergente de Somontano, cunde la uva Merlot. Este acontecimiento, anteanoche, tuvo un protagonista: Custodio Zamarra, el sabio español del vino, sumiller del restaurante Zalacaín, rapsoda del misterio que sirve en sus copas de cristal: le fue concedido el primer premio Cena de los 11 vinos. Ni uno solo de los 90 asistentes al acto encontró una palabra a la altura del académico y poeta galardonado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de octubre de 1997