La oposición pierde la alcaldía de Belgrado por las rencillas en Unidos
Es una ironía, pero el compañero de Zoran Djindjic en la coalición Zajedno (Unidos), Vuk Draskovic, con el que compartió 77 días de protestas callejeras en Belgrado para que el régimen serbio les reconociera la victoria en las municipales de noviembre, es quien le ha echado ahora de la alcaldía. Slobodan Milosevic, su rival común entonces, ha ganado.La escenificación del crimen fue perfecta. El Partido para la Renovación Serbia de Viik Draskovic propuso la destitución de Djindjic por "incompetencia". La idea recibió el apoyo inmediato del Partido Socialista Serbio, de la Izquierda Unida Yugoslava (partido consorte que dirige Mirjana Markovic, mujer de Milosevic) y de los ultranacionalistas del Partido Radical. Total 67 de los 110 escaños de la asamblea municipal. Los otros 42 del Partido Democrático de Djindjic optaron por no acudir. El nuevo alcalde se elegirá en una fecha no determinada.
Unas 10.000 personas salieron a manifestarse por las calles de Belgrado nada más conocer la noticia. La policía se enfrentó a ellos con abundante material antidisturbios y se produjeron graves incidentes, sin que hubiera noticias de heridos, aunque si se practicaron algunas detenciones.


























































