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La Audiencia de Valencia hace público hoy el fallo de Alcásser

La sección segunda de la Audiencia de Valencia dará a conocer hoy la sentencia del triple crimen de Alcásser, que sentó en el banquillo a Miguel Ricart por el rapto, la violación y el asesinato en noviembre de 1992 de Miríam García, Antonia Gómez y Desirée Hernández. La sentencia, al parecer dictada por unanimidad, será "bastante extensa", según ha manifestado el ponente y presidente del tribunal, Mariano Tomás. No en vano, el juicio contra Miguel Ricart consumió 49 sesiones entre el 12 de mayo y 30 de julio, con declaraciones de más de 100 testigos y 30 peritos.El proceso estuvo acompañado, además, de polémica y tensión, de peticiones de suspensión para nuevas investigaciones y enfrentamientos entre las diferentes partes, y provocó también una declaración del Consejo General del Poder Judicial contra los llamados juicios paralelos en determinados medios de comunicación. En este sentido, no es descartable que el tribunal, integrado también por los magistrados Carmen Llombart y Roberto Beaus, se pronuncie sobre el desarrollo de este juicio en una sentencia que ha levantado una gran expectación.

Único detenido

Miguel Ricart, el único detenido tras el descubrimiento de los cadáveres de las tres niñas en una fosa de la zona montañosa de Tous (Valencia) y la fuga del sospechoso Antonio Anglés, se enfrenta a penas de entre 9 y 245 años de prisión. El acusado confesó en varias declaraciones su participación en el brutal crimen, pero descargó la responsabilidad en Anglés, cuyo paradero se desconoce. Durante el juicio, Ricart proclamó que es inocente y achacó sus detalladas autoinculpaciones a supuestos malos tratos. Su abogado pidió la absolución.

La polémica en torno a la investigación y las incógnitas que han rodeado el caso se tradujeron en posiciones dispares entre las acusaciones.

El fiscal y las dos acciones populares sostienen que Ricart y Anglés, y tal vez terceras personas no identificadas, recogieron a las tres víctimas en la tarde del 13 de noviembre de 1992 cuando hacían autostop para ir a una discoteca de Picassent, a pocos kilómetros de Alcásser. Después las condujeron a una casa abandonada de La Romana, donde las golpearon y violaron salvajemente antes de asesinarlas de sendos tiros en la cabeza y enterrarlas en un hoyo.

Así lo cree también Rosa Folch, madre de Desirée Hernández. Por contra, las familias de las otras dos víctimas han sostenido que Ricart es sólo encubridor o cómplice de una posible red de personajes de relevancia y que el crimen pudo realizarse en otro lugar. Esta teoría ha sido repetida hasta la saciedad por Fernando García, padre de Miríam, quien durante la práctica totalidad de la vista oral ha aparecido diariamente en un programa nocturno de televisión quejándose de la instrucción y de las investigaciones de la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de septiembre de 1997