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CARTAS AL DIRECTOR

Plaza de Oriente

No pensaba que tuviera que recurrir de nuevo a su amabilidad para pedirle su ayuda sobre los increíbles sucesos de la obra de la plaza de Oriente. Es tal el cúmulo de absurdos, que estamos pensando en constituir una asociación de vecinos de la zona para pedir que el Ayuntamiento se haga cargo de los cuantiosos daños que a las fincas en que vivimos les ha causado la torpeza de la dirección de la obra.Las humedades en los pisos bajos llegan a límites inaguantables por las decenas de veces que han roto el alcantarillado y las tuberías de entrada general de agua y gas. En mi casa, concretamente, han roto, al excavar las aceras, cuatro veces, los registros de ambas tuberías, con la pérdida de litros y litros de agua. Pero, para no alargarme, anteayer se produjo un hundimiento con una boca de 10 por 10 metros y una profundidad similar a la del túnel, en el margen del jardín del Cabo Noval con Bailén, que rápidamente fue ocultada por una valla de paja adosada a la metálica ya existente, para que ni vecinos ni paseantes lo viesen (similar a la cobertura con una red verde que se puso para la segunda inauguración y visita del alcalde).

Ayer en la noche, después de las once, empezaron a comprobar este daño. Es clásica esta manera de actuar de la derecha que nos gobierna. Si realizan una visita comprobatoria, miren cómo están los registros que se rompieron la víspera de la primera inauguración, cuando se quitaron los pequeños árboles frente al Teatro Real porque, según ellos, no dejaban ver bien la fachada del palacio, y posteriormente se pusieron esos horrorosos panteones de metacrilato negro que ya ustedes criticaron en su momento.

Nunca hemos visto un derroche de dinero público como éste.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 1997