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La defensa de Ricart mantiene que la acusación se basa sólo en hipótesis

La acusación contra Miguel Ricart por el triple crimen de Alcásser es "un castillo de naipes" y está basada en "suposiciones e hipótesis sobre las que se han montado indicios", según afirmó ayer la defensa en su alegato final. El abogado Manuel López-Almansa proclamó que pide la absolución del procesado e inició su extensísimo informe con una lista de quejas sobre. las dificultades que ha afrontado en este proceso.En las más de cuatro horas duró ayer su intervención, básicamente se centró en una dura crítica a la investigación de la. Guardia Civil, en la que ve múltiples "irregularidades" y motivos de nulidad, y en rebatir el informe del fiscal.

Sobre las confesiones del procesado, López-Almansa reiteró que las considera "nulas" porque partieron de una primera declaración voluntaria en la que se realizaron a Ricart preguntas a su juicio ya "incriminatorias". Las lesiones de las víctimas y otros pormenores del crimen facilitados por Ricart los conocía la Guardia Civil , afirmó el abogado, que intentó así restar validez al argumento de las acusaciones de que el procesado describió heridas que sólo se conocieron por los informes de autopsia meses después. Según la defensa, Ricart "sólo se proclamó culpable unos días". Pero antes de exculparse totalmente, dio durante varios meses, versiones del crimen en las que aceptó haber estado presente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de julio de 1997