MUNDIAL DE F 1 G. P. DE MÓNACO

Ferrari arrasa en el Principado

La lluvia permite a Schumacher e Irvine concluir primero y tercero en Montecarlo

La lluvia convirtió la carrera de fórmula 1 del Principado de Mónaco en una fiesta de Ferrari. Michael Schumacher, su primer piloto, y Eddie Irvine, el segundo, coparon la primera y la tercera plaza respectivamente y elevaron la marca de los bólidos rojos hasta el primer puesto de la clasificación de constructores.El segundo puesto fue para el brasileño Rubens Barrichello (Stewart-Ford). Para el piloto alemán, además, la victoria supuso dar un salto espectacular en el Mundial y situarse en el liderato, con cuatro puntos de ventaja (24) sobre el canadiense de Williams Jacques Villeneuve. La última victoria conseguida por Ferrari en Montecarlo se produjo en 1981, con Gilles Villeneuve como primer piloto.

Toda la carrera giró en torno al estado del tiempo. Y la aparición de la lluvia, justo en el momento de empezar la carrera, condicionó toda la prueba. La práctica totalidad. de los pilotos optó por utilizar neumáticos especiales para agua. Pero, sorprendentemente, los dos pilotos de Williams-Renault -Villeneuve y el alemán Heinz Harald Frentzen- y el escocés David Coulthard (McLaren-Mercedes) tomaron la salida con neumáticos para suelo seco.

Desde el primer momento fue evidente que habían cometido un error. La carrera fue, al igual que la del año pasado, una auténtica criba. La mayor parte de abandonos se produjeron por salidas de pista como consecuencia de los problemas que planteaba el delicado estado del pavimento, encharcado durante la carrera.Desde la misma salida, Schumacher tomó ya una notable ventaja sobre los dos pilotos de Williams, que fueron superados por varios pilotos. El alemán de Ferrari encabezó el pelotón en la primera vuelta con una ventaja de más de seis segundos sobre el italiano Fisichella.

El equipo McLaren fue una de las primeras víctimas de la lluvia. Coulthard no pudo controlar el coche y se cruzó en la chicane provocando un accidente múltiple en el que se vieron involucrados también su compañero de equipo Hakkinen y el campeón mundial Damon Hill. Ralf Schumacher y Johnny Herbert, tercero y cuarto respectivamente, chocaron contra las vallas de protección y Villeneuve, por su parte, optó por entrar finalmente en los talleres, y cambiar sus cubiertas.

Para el canadiense fue una auténtica humillación. En sólo 13 vueltas Schumacher ya había doblado al hasta ayer líder del Mundial. Villeneuve nunca se sintió cómodo y el error estratégico de su equipo fue brutal. El canadiense acabó abandonando con problemas en la suspensión, tras rozar con un guardarraíl cuando rodaba en las últimas posiciones en la vuelta 16ª. Su compañero de equipo, Heinz Harald Frentzen, que había salido en la pole position, abandonó en la vuelta 39ª como consecuencia de un accidente.

Con Schumacher líder indiscutible, la emoción se centró en el trío Fisichella-Panis-Irvine. Los tres pilotos libraron un interesante duelo del que salió ganador el piloto de Ferrari. Fisichella tuvo que retroceder, mientras que Panis, ganador el año pasado, se conformó con la cuarta posición, que mantuvo hasta el final de la carrera. Schumacher sólo tuvo un susto en la vuelta 47ª, cuando se salió de la pista en la curva después de meta. Afortunadamente, pudo tomar la escapatoria y volver al trazado sin consecuencias. Schumacher acabó entrando en la meta con 53 segundos de ventaja sobre Barrichello, con 1m 22s sobre Irvine y 1m 44s sobre Panis. Salo y Fisichella, quedaron ya a una vuelta.

La victoria de los Ferrari, la 23ª de Schumacher en un Gran Premio, permite recuperar el interés por el Mundial de F-1. Ahora está claro que el título no es sólo cosa de Williams. Schumacher utilizó esta vez la primera versión de un motor más evolucionado que Ferrari hará debutar en el Gran Premio de España, el próximo día 25 de mayo.

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