SOLANA, PADRE FELIZ Y LIBERAL

Feliz y acogedor, Javier Solana se dejó traer y llevar por los fotógrafos en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, al que había acudido para asistir al acto académico de la graduación de su hija Vega, que ha cursado los estudios de traducción e intérprete en la universidad salmantina. "Siempre me ha parecido la mejor ciudad para estudiar, y cuando mi hija empezó, le dije que Salamanca, sin duda, era uno de los mejores sitios para vivir la vida universitaria, y libremente aceptó. Ella está muy contenta, y yo también. Para tener una experiencia universitaria no hay un lugar como éste en España". Visiblemente contento, junto a su mujer y los escoltas, el secretario general de la OTAN, que tantas veces ocupó como ministro la mesa presidencial, siguió la ceremonia tradicional desde el fondo del paraninfo. Luego, como unos más de los padres de los casi 70 alumnos que recibieron la imposición de la beca color turquesa, los Solana se internaron con naturalidad entre el barullo de abrazos y besos, pero con el requerimiento de periodistas, fotógrafos y padres deseosos de saludar y posar con Javier Solana. Éste aseguró que no sabe qué decidirá su hija Vega sobre su futuro, aunque apuntó que "lo que me gustaría es que se viniera una temporadita a Bruselas, porque allí hay oportunidades para trabajar en la Comisión Europea, pero ella decidirá. Soy un padre muy liberal".-

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