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BARÓMETRO DE PRIMAVERA

El PSOE aventaja en algo más de un punto al PP

La buena valoración de la situación económica no impulsa una mejoría de la imagen del Gobierno

, Madrid
La gestión del primer año de Gobierno del PP suscita un juicio ambivalente -da sensación de seriedad y de dialogante, pero también de débil e improvisador- si bien la mejoría de la opinión sobre la marcha del país cala en las preferencias electorales, que acortan a 1,5 puntos la distancia entre el PSOE, aún en cabeza, y el PP. La valoración de la política económica no logra arrastrar una mejora rotunda de la imagen del Gobierno, que recibe un aprobado justo. Felipe González sigue algo mejor valorado que José María Aznar, pero ambos son superados por Jaime Mayor Oreja, ministro de Interior; Javier Arenas, ministro de Trabajo, y Rodrigo Rato, vicepresidente segundo.

Según una encuesta realizada por Demoscopia para EL PAÍS, el 24% de los españoles considera que la situación económica es positiva, lo que duplica la cifra de quienes sostenían eso mismo en mayo de 1996 y aproxima a los niveles más altos alcanzados por ese indicador, en noviembre de 1990. Por primera vez, una cifra significativa de ciudadanos, el 14%, estima que su economía familiar ha mejorado.La mitad de los ciudadanos estima que España sigue igual que hace un año, si bien un 32% considera que va mejor y sólo un 16% estima que está peor. Quienes perciben una evolución positiva duplican a quienes tienen una impresión negativa.

El PSOE sigue siendo el partido que suscita más preferencia (22,5%) ante la hipótesis de unas elecciones, pero los ciudadanos que se declaran ahora dispuestos a votar al PP (21%) reducen a 1,5 puntos -en el Barómetro de Invierno la distancia era de 3,2- la ventaja del PSOE en intención directa de voto. (En marzo de 1996, la distancia real, sobre censo electoral, fue de 1,1 puntos a favor del PP). Puesto que el recuerdo de voto de los entrevistados está ligeramente escorado a favor del PSOE, la conclusión es que ambos partidos se hallan en una situación muy pareja en cuanto a las preferencias electorales que concitan, sin que ello deba tomarse como un pronóstico electoral.

IU mantiene la drástica pérdida de apoyos que quedó registrada en el Barómetro de Invierno, y se sitúa (6,3% de intención de voto) un 30% por debajo de las preferencias con que contaba en el Barómetro de Otoño (9,3%).

Felipe González sigue siendo el líder mejor valorado, con una puntuación media de 5,1 (en mayo de 1996 obtenía 6,1, seguido de José María Aznar, con una puntuación de 4,8 (un punto por debajo del valor alcanzado hace justamente un año).

La actuación de Aznar como jefe del Gobierno sigue siendo valorada positivamente por una mayoría, ahora sólo relativa (44%, frente al 50% hace nueve meses). Quienes consideran que lo está haciendo bien o muy bien casi duplican a quienes piensan que lo está haciendo mal o muy mal.

El rasgo más característico de su liderazgo es la capacidad de transmitir sensación de seriedad. En cambio, el 51%) no considera que inspire confianza (el 44% cree que sí) y el 50% no cree que inspire credibilidad (el 41% sí lo cree).

Existe una idea dominante, expresada por el 61%, de que Aznar no es, como presidente, básicamente autónomo e independiente en sus actuaciones y decisiones: transmite la sensación de estar condicionado por influencias y presiones en mayor grado de lo que lo estaba González.

Sobre la actuación de Felipe González como jefe de la oposición existe una clara división: un 37% estima que lo está haciendo bien, un 34% opina lo contrario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de abril de 1997