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Entrevista:

"He recorrido casi el mundo entero, pero yo elijo Madrid"

"Todas las fuerzas de la cultura han participado en el homenaje a Pasionaria, leyendo y cantando trozos de su biografía", dice emocionada Irene Falcón (Madrid, 1907), una de esas mujeres excepcionales que uno se encuentra a veces. Ella, fiel acompañante de Dolores Ibárruri, hasta la muerte de la dirigente comunista, tiene, además, una vida pletórica que da para mucho más que las memorias que ha publicado después de tres años "de sufrimiento recordando". Ayudante del científico Santiago Ramón y Cajal, corresponsal en Londres en los años veinte (para la primera página de La Voz de Madrid) y de Mundo Obrero, en Moscú, durante la etapa de apogeo del Komintern, la Internacional Comunista; pionera feminista, editora, autora teatral... son sólo algunos pellizcos en su vida.Pregunta. ¿En el acto de 1 viernes se descubrió a Dolores Ibárruri para alguien?

Respuesta. Las nuevas generaciones tuvieron la ocasión de conocer a la mujer que más ha luchado por la defensa de los desprotegidos.

P. Para usted será imposible hacer más muestras de adhesión a Dolores Ibárruri. Toda la vida a su lado... desde el año 1932 hasta 1989.

R. Por eso soy consciente y he sentido tan de cerca la grandeza del acto celebrado en Madrid.

P. Sin embargo, su vida, más allá de Dolores, tampoco tiene descanso. Con 15 años ya trabajaba con Santiago Ramón y Cajal.

R. Gracias a mi madre, que aunque se quedó viuda muy pronto, luchó porque las tres hijas pudiéramos estudiar en el colegio Alemán. El dominio de cuatro idiomas sirvió para que pudiera ayudar a Cajal con su correspondencia y sus cosas.

P. ¿Cómo le recuerda?

R. Era un hombre maravilloso, de una honestidad extraordinaria. De él aprendí a amar el trabajo como él lo amaba.

P. Vivió de cerca las tertulias de Don Ramón del Valle Inclán en el café Regina; del ambiente de la Cacharrería del Ateneo, las polémicas de Don Miguel de Unamuno con los jóvenes...

R. Aquellos fueron años interesantísimos. Me sirvieron mucho para aprender a ser independiente. Las mujeres tienen que independizarse de padres, tutores, maridos...

P. Y de ahí a ser una de las pioneras en el feminismo.

R. Vaya, ¡conseguimos el voto para la mujer en el año 1933!

P. Usted, que por ideas, amor, necesidad, se fugó, se independizó, emigró, se marchó... ¿sigue manteniendo ese espíritu?

R. Desde luego, eso hay que mantenerlo hasta la muerte.

P. ¿Cómo es su Madrid del 1997 con casi 90 años?

R. Para mí es el trabajo en la Fundación Dolores Ibárruri. Ella no está pero nos inspira con su fuerza y perspectivas. He recorrido casi el mundo entero, pero yo elijo Madrid, no porque las casas sean más o menos bonitas o grandes. Es que este es un gran pueblo.

Asalto a los cielos. Irene Falcón. Temas de Hoy. 3.300 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de abril de 1997

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  • IRENE FALCÓNPERIODISTA