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Reportaje:

Se busca sala con metro cerca

Un montaje vanguardista no logra interesar a los promotores al estrenarse en Leganés

En los tiempos de la aldea global, los 13 kilómetros que separan Leganés de la capital pueden ser una distancia insalvable. A esa paradoja se enfrenta Blenamiboá, una joven compañía madrileña vanguardista que representa La noche de los asesinos, del cubano José Triana, en una pequeña sala independiente de esta localidad (174.500 habitantes). En ninguna de las cinco representaciones que llevan en Gurdulú han conseguido sentar en las butacas a quienes puedan abrirles las puertas de otras salas. Han prorrogado hasta marzo para ver si hay más suerte. Ni la Comunidad de Madrid ni las salas independientes han respondido a sus invitaciones. La red regional de teatros les volvió la espalda y sólo con pequeña subvención del Ayuntamiento han realizado el montaje. "No sé qué pasa, hemos hecho un trabajo de investigación teatral muy importante, pero una obra nace cuando está en contacto con el espectador, y si no dan posibilidades, la obra se muere", señala Elena Espinosa, profesora de arte dramático y directora del montaje.Más de un año les ha llevado la preparación de esta obra, donde tres actores representan una galería de personajes muy diferentes casi sin elementos escénicos. El resultado es un espectáculo surrealista y metafórico. "Hacía mucho tiempo que no salía del teatro con esa sensación de haber asistido a un momento mágico", manifestó la escritora Lourdes Ortiz. La cantante Patricia Kraus ha colabora do en la selección musical. Sin embargo, la obra tiene pocos espectadores. El sábado de la semana pasada sólo hubo 35; el domingo, apenas 20.

Blenamiboá, que anteriormente montó una obra galardonada con varios premios en la región, se interesó por el denso texto de La noche de los asesinos porque se acoplaba a su proyecto investigador. Es un análisis de los efectos de la represión en el ser humano. En un sótano, tres hermanos, Lalo, Cuca y Beba, juegan a matar a sus padres. Así se plasma la falta de libertad y el pánico que provoca en el individuo. Cuando se estrenó en 1966 fue considerada la visión de la revolución cubana contra Batista. Hoy, sin embargo, está prohibida en la isla. Sobre un escenario de materiales de desecho, Jesús Barranco, Marta Navas y Ana Rísquez son, durante dos horas y media, los únicos actores, que utilizan linternas y telas, o un simple ademán, para pasar de un personaje a otro.

La noche de los asesinos, mañana y los días 8, 9, 15, 16, 22 y 23 de marzo. 2 1.00. Sala Gurdulú, Tirso de Molina, 4. 1.000 pesetas. Descuentos a estudiantes y grupos. 694 75 54.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de febrero de 1997