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GENTE

LA PRETENSIÓN DE MADONNA

Madonna, que hoy presenta en Roma su filme Evita, quiere aprovechar que su particular Pisuerga pasa por este Valladolid de al lado del Vaticano para que la reciba el Papa y que, de paso, bautice a su hija Lourdes María. La cantante, que parece ignorar que aunque Juan Pablo II no siga sus hazañas seguro que se las ha contado algún monseñor, desconoce también que las pontificales manos se prodigan poco en cuestión de aguas bautismales, ya que el Papa bautiza sólo una vez al año -en esta ocasión será el 12 de enero-, lo hace generalmente a niños menores de tres meses y, desde luego, hijos de padres a prueba de catecismo. La protagonista de Evita, además, hizo el año pasado unas declaraciones a la revista americana Spin en las que ponía a Su Santidad pringando y decía que en la Iglesia las mujeres no tienen derechos ni libertad. Madonna, contra la que el diario oficioso vaticano, L'Osservatore Romano, abrió la caja de los truenos por usar artísticamente el nombre de la Virgen y poner Lourdes a la nena, aseguró, antes del nacimiento de su hija, que la educaría en los principios católicos, como con ella hizo su devotísima madre. En el Vaticano no han dicho ni palabra a su pretensión, pero como confíe en que el Papa le bautice a la niña, puede asegurarse que la chiquilla saldrá de Roma con el pecado original.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de diciembre de 1996