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Rivales más allá de la guerra

Bosnia debuta como local en Bolonia ante Croacia en partido del Mundial 98

El símbolo no será total porque no se podrá utilizar el estadio de Sarajevo, vetado por la FIFA por motivos de seguridad, pero aun así la fecha de hoy tendrá un alto valor: Bosnia debutará como local en la Copa del Mundo de fútbol. Lo hará en Bolonia (Italia) y frente a Croacia. Los musulmanes bosnios y los croatas de ascendencia, apoyados por Croacia, lucharon duramente durante parte de la guerra bosnia y ahora forman parte de una tenue federación política.Cerca de 1.000 bosnios serán testigos directos del encuentro: unos 500 llegarán a la ciudad italiana en autobús procedentes de Sarajevo y otras ciudades de la antigua Yugoslavia; otros tantos lo harán desde los campos de refugiados de la propia Italia a los que llegaron huyendo de una guerra que ha durado casi cuatro años. Más aficionados se espera que lleguen de Croacia, que dispone de vuelos regulares con Italia.

Debido a las implicaciones políticas del partido las aficiones de los dos países estarán separadas, pero las autoridades locales esperan muy poca asistencia y menos problemas.

Pocos, incluidos los aficionados bosnios, piensan que su equipo pueda lograr un buen resultado frente a una Croacia que impresionó durante la Eurocopa de Inglaterra, pero para la mayoría es más importante el hecho de que el partido se juegue que el eventual resultado. "Para nosotros, el Bosnia-Croacia es el primer partido verdadero", dice el seleccionador bosnio, Yemalvdin Musovic, pasando por alto su derrota por 3-0 en su encuentro contra Grecia de clasificación para el Mundial de Francia. Los jugadores de ambas selecciones, que dieron una conferencia de prensa conjunta, transmitieron la misma idea: el partido es un mensaje de paz para ambos países. Puntualizaron, además, que antes de la guerra eran amigos, relación que mantuvieron durante y después del conflicto bélico. Un internacional bosnio, Sead Halilovic, jugó antes en la selección croata y se enfrentará en el partido de hoy por primera vez a sus ex compañeros.

Los bosnios, que intentaron en todo momento evitar la polémica, se mostraron evasivos cuando se les preguntó si había algún no musulmán en el equipo. "Nosotros no preguntamos si son católicos todos los jugadores de la selección italiana", replicó un portavoz.

Varios de los internacionales bosnios son veteranos supervivientes de la selección yugoslava de 1990, la última antes de que estallara la guerra y el país se rompiera en diferentes repúblicas, y jugaron con y contra los croatas en la antigua Liga yugoslava. Entre ellos destacan en capitán, Bazdarevic, de 36 años y jugador de la tercera división francesa, y el portero Omerovic, que vive en Turquía.

En Croacia destacan sus estrellas italianas, Boban, del Milan, y Boksic, de la Juve. "Lo del partido es un asunto de amistad, no de hermandad, que es otra cosa", dijo Boban. "Habría sido diferente si el rival fuera Serbia, pero Zagreb y Belgrado también han establecido relaciones diplomáticas. ¿Y qué pasa con Francia e Inglaterra o Italia y Austria, que han tenido guerras entre ellos durante siglos? En nuestro caso, la guerra es simplemente más reciente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de octubre de 1996