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El PP sentará a Luis Ramallo, miembro de su ejecutiva, en el consejo del Banco de España

El PP tendrá un miembro de su comisión ejecutiva en el consejo de gobierno del Banco de España. El nombramiento de Luis Ramallo como vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) supone su inmediata designación como consejero del Banco, cuyos responsables recibieron con perplejidad la incorporación de un político. Ramallo pasará a integrarse también por su cargo en la CNMV- en el Comité Consultivo del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), el órgano de control de las firmas auditoras.

El nombramiento de Luis Ramallo, miembro de la ejecutiva del Partido Popular como vicepresidente de la CNMV y, en consecuencia, su integración en el Consejo de Gobierno del Banco de España en razón de su cargo, fue interpretada ayer como una muestra de la escasa consideración del Gobierno hacia la autonomía e independencia del Banco de España, estrenada legalmente en 1995. El Banco y los gobiernos anteriores siempre han evitado la existencia de representantes. de partidos políticos, antes incluso de que el instituto emisor tuviera estatuto de autonomía. Desde que la tiene, el grado de independencia de sus miembros es mayor, con la presencia de catedráticos y representantes del cuerpo jurídico. Cuando se formó el nuevo consejo de Gobierno, los grupos políticos con mayor presencia en las Cámaras tuvieron voz para elegir personas de prestigio aunque siempre lejos de la adscripción a cualquier partido político. Por esta razón, el nombramiento de un político tan significado como Ramallo causó ayer gran perplejidad y un cierto malestarLa presencia de Ramallo en el Banco de España, en cualquier caso, se limita a su participación en en el Consejo de Gobierno, un órgano del banco emisor que mantiene reuniones mensuales. De él forman parte, el gobernador, Luis Ángel Rojo; el subgobernador, Miguel Martín; los consejeros natos (Joaquín Muns, Vicente Salas, Eugenio Domingo, Julio Segura, Jesús Leguina y José Manuel González-Páramo) y los dos por cargo (el director general del Tesoro, Jaime Caruana, y el vicepresidente de la CNMV). Además, asisten a ese consejo, con voz pero sin voto, los directores generales del banco. Ramallo no formará parte del consejo ejecutivo, órgano que determina la política día a día y las decisiones monetarias.

Ramallo cobrará, entre la vicepresidencia de la CNMV y el puesto del banco, en torno a 18 millones. Se da la circunstancia, además, de que, como vicepresidente de la CNMV, pasará a formar parte del Comité Consultivo del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), otro órgano de control con información económica privilegiada. Este cargo no le supone retribución añadida.

El nombramiento de Ramallo hace recordar las declaraciones del líder del PP y presidente del Gobierno, José María Aznar, y de otros responsables del partido en cuanto a la presencia de altos cargos en los consejos de administración de las empresas. El PP criticó que altos cargos de la Administración ocuparan puestos relevantes en las las empresas públicas y organismos de control, aunque luego ha mantenido tal como estaba antes.

El perfil de Luis Ramallo no es el de un técnico ni el de un político con vocación de neutralidad o arbitraje. Es uno de los políticos más polémicos dentro de las filas del PP. Su última incidencia fue con las acusaciones al ministro de Defensa, Eduardo Serra, sobre pago de comisiones de la empresa constructora Cubiertas a la trama Roldán. Su nombre apareció para presidir Tabacalera. Ha sido diputado 19 años y cuatro meses, los primeros de ellos con UCD, con el que fue presidente de la Junta de Extremadura. Se hizo popular por su encarnizado ataque al Gobierno socialista por la reprivatización de Rumasa.

El presidente de la CNMV será Juan Fernández-Armesto, hijo del periodista Alejandro Fernández-Armesto (Augusto Asía). Sustituye en el cargo a Luis Carlos Croissier, que ha sido presidente de la institución los ocho años de su existencia. Croissier es militante socialista y fue ministro de Industria. Precisamente, cuando asumió el cargo se decidió que el representante de la CNMV en el Banco de España fuera el vicepresidente, a la sazón Pedro Martínez Méndez, por su condición de más independencia. El subgobrnador del banco es consejero de la Comisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de octubre de 1996

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