Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
REPORTAJE

"Ahora tendré que ponerme a trabajar"

Llegó a Atlanta con cierto aire de soberbia y regresó a España llena de humildad. "¿Esto?", dijo tocándose el pelo, en alusión a la desaparición de su melena. "He querido cambiar de look, para olvidarme de todo. Ya sabes: cuando estás un poco así...Taymí Chappé ladea la cabeza y hace una mueca de frustración mientras sus compañeros de equipo la aguardan en una furgoneta que les trasladará al aeropuerto para volar hasta Madrid.

Taymí guardará de Atlanta un recuerdo muy cruel, tremendamente amargo: la esgrimista sabe que ya nada será igual después de estos Juegos. Catalogada desde el primer día como máxima aspirante al podio -ganó varias pruebas este año en el circuito mundial-, la jugadora cubana nacionalizada española encarna el mayor fracaso individual en Atlanta. Su espada no duró ni cinco minutos en el Georgia Dome. Fue la primera deportista española en competir con opciones al podio y la primera en ser eliminada de forma fulminante.

No sólo estaba en juego en Atlanta el honor y la satisfacción. de conseguir una medalla. Había mucho más: Taymí, que vive en la residencia Blume, tenía hasta ahora la beca A-2 del programa ADO -3,5 millones de pesetas al año- y podía aspirar a la A- 1 -5 millones- con carácter retroactivo en el caso de subir al podio. Sabe que ADO no hará excepciones y es consciente de que el año que viene, cuando se le acabe la ayuda, deberá ponerse a trabajar. "Pues supongo que daré clases de esgrima", afirma resignada. Quien bien la conoce dice que tras la derrota no dejó de llorar. De la misma forma que Gema Usieto, la tiradora olímpica subcampeona del mundo sufrió un tremendo mazazo tras su actuación. La tiradora, récord del mundo en las modalidades de doble trap y foso olímpico, tendrá que volver a ejercer de delineante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de agosto de 1996