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EURO 96

Orgía de violencia de los 'hooligans'

Miles de hinchas se lanzan a una batalla campal tras la eliminación de Inglaterra

La fiesta terminó en desastre. Los esfuerzos de los organizadores ingleses de la Eurocopa 96 por conducir pacíficamente el campeonato quedaron frustrados la madrugada de ayer por la conducta de los hooligans locales. Tras la derrota de la selección nacional contra Alemania, miles de jóvenes seguidores de los colores de San Jorge se lanzaron a la calle destrozando a su paso coches y escaparates de tiendas a lo largo y ancho del país. La violencia fue especialmente grave en el centro de Londres, donde la policía antidisturbios se empleó a fondo contra cerca de dos mil hooligans que habían ahogado la amargura de la derrota en cerveza y contraatacaron lanzando botes y botellas contra los agentes del orden. 28 personas resultaron heridas, entre ellas un estudiante ruso que fue apuñalado al ser confundido con un hincha alemán. La policía practicó centenares de detenciones, 150 de ellas en Londres.Decenas de automovilistas se vieron, atrapados en medio de la batalla campal de los hinchas contra la policía en las áreas próximas a Trafalgar Square, lugar de concentración de los seguidores de Inglaterra a lo largo de todo el campeonato. Escaparates, papeleras y coches aparcados sufrieron las iras de los manifestantes, que llegaron a volcar e incendiar varios vehículos, incluido uno policial. Agentes con uniforme antidisturbios, algunos a caballo, otros a pie se enfrentaron a una masa enloquecida de jóvenes que utilizó botes de cerveza, botellas y piezas del mobilario urbano como proyectiles de ataque. Las zonas turísticas por excelencia de la capital británica, desde Leicester Square a Charing Cross, los jardines exquisitos de Embarkment, la fuente de Piccadilly Circus, mostraban ayer las huellas de esta orgía de violencia que ha merecido una condena generalizada.

Tony Rowe, responsable de la seguridad especial organizada para la Eurocopa en el centro de Londres, culpó a los hooligans de lo ocurrido. "Lo que hemos visto en Trafalgar Square es puro hooliganismo. No se puede hablar de pasión futbolística. Esto no ha tenido nada que ver con el fútbol. Autorizamos a los hinchas a concentrarse en Trafalgar Square para que dieran rienda suelta a su excitación y han respondido así".

Las escenas de violencia que se vieron en el centro de la capital británica tuvieron un eco menor en las distintas localidades del Valle del Támesis, en las Midlands, y a lo largo y ancho del país, hasta el punto de que el número de emergencia de la policía quedó bloqueado por las llamadas. Jóvenes que habían contemplado el partido y el lanzamiento de penaltis en los pubs y bares locales exteriorizaron su frustración de la misma manera en la calle. En Brighton, siete deprimidos hinchas optaron por tirarse al mar desde lo alto del embarcadero. La policía y los guardacostas pudieron rescatarlos. Menos suerte tuvo un estudiante ruso de 17 años apuñalado en Portslade, el Este de Sussex, por un furioso hooligan que le confundió con un alemán. El herido se encontraba ayer grave aunque su situación era estable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de junio de 1996