Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Veinte años

Con motivo de cumplirse veinte años del nacimiento de EL PAÍS, es mi deseo felicitar a todos los que han hecho posible este cumpleaños y al mismo tiempo agradecer su aportación al enriquecimiento informativo y cultural de tantas personas que día a día hemos disfrutado con su lectura.EL PAÍS forma parte de las rutinas cotidianas de mi vida desde hace tiempo, de fórma que aquellos contados días del año en que no se publica, o en las escasas ocasiones en que algo me ha impedido su lectura, siento un cierto malestar interior, una especie de síndrome de abstinencia informativo.

Soy lectora de horarios cambiantes, pero en mi día siempre habrá un ratito para EL PAÍS. Cuando algunos días, al final de la jornada, me voy cansada a la cama y aún no he visto el periódico me digo: "Qué bien, ahora leeré EL PAÍS". Pero esto a veces en mi familia -marido e hijos jóvenes resulta complicado, porque demasiadas personas preguntan a esa hora dónde está EL PAÍS, y, en ocasiones, el que lo tiene calla cobardemente y se encierra en su cuarto con el preciado tesoro, temeroso de que alguien le discuta el derecho de leerlo justo en ese agradable momento del día.

Otras veces leo EL PAÍS por la mañana, después del desayuno. Esto sólo ocurre los fines de semana o en vacaciones, y entonces siempre digo: "el cafe reciente, el pan tierno y EL PAÍS son uno de los grandes placeres de los días en que no se trabaja". Esto puedo hacerlo gracias a que mi mando, impenitente lector de periódicos y libros, y, por suerte para mí, más madrugador que yo, prepara todo los días de descanso. A él también tengo que agradecérselo.

Bien, de nuevo gracias a todos los que han hecho posible esto. Gracias por la enorme calidad de tantos y tantos artículos o reportajes culturales, por la información veraz, por la opinión progresista y por tantas y tantas cosas que han hecho de EL PAÍS nuestro periódico.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1996