El Barça pone la directa

Los azulgrana, con Karnísovas al mando, se explayan ante el Taugrés

El Barcelona pagó su deuda al contado. Con el tormento de los dos partidos anteriores clavado en el alma, el Barcelona eligió armas -rebote y tríples- y capitán -Karnisovas-, para dar cuenta de un Taugrés que se rindió de forma irremisible. El equipo vitoriano se pasó medio partido maldiciendo su poco tino por no haber acertado a pegarle el tiro de gracia a su rival el pasado viernes cuando llegó a tenerlo, con 18 puntos de desventaja, a sus pies. Esa fue la díferencia. El Barcelona no perdonó.De hecho, hoy por hoy, la diferencia entre ambos equipos se aproxima mas a la de ayer que a la de los dos partidos anteriores. El Taugrés es un equipo a retales, prácticamente sin sustituto par a Green y con un base titular que comenzó la temporada en la Liga EBA. Su talento es muy limitado y Manel Comas, junto al empeño de sus jugadores, consiguieron la proeza de poner en jaque al Barcelona en los dos primeros partidos. Ayer incluso llegaron a plantear alguna batalla. Tuvo su mérito que consiguieran los de Vitoria llegar con vida a la media parte después de haber llegado a perder por 12 puntos (27-15). Pero una pequeña desacelaración del Barcelona, que se atasacó con la entrada de Ferran y la pequeña ración de banquillo de Karnisovas, fue bien aprovechada por el Taugrés para empatar a 34 tantos y mantener el tipo en el descanso: 40-34.

Más información
Ojo por ojo

No pudo el equipo vitoriano abusar del juego interior como lo había hecho los días anteriores. La defensa del Barcelona fue mucho más compacta y cerrada aún a costa de encajar algunos triples: las tres primeras canastas del Taugrés llegaron por esa vía. Pero Sobin y Rivas quedaron desactivados. El Barcelona dejó caer sólo algunas migajas en las manos de su rival: Capturó 36 rebotes por 20 del Taugrés.

Hubo otro factor desequilibrante con números definitorios. A saber, la estadística de Karnisovas: 33 puntos en 31 minutos, con sólo dos fallos en sus quince lanzamientos, incluidos siete triples, además de seis rebotes, seis asistencias, dos balones recuperados y tres faltas recibidas. Nicola, Reyes y los intentos de asfixiarle con jugadas de dos contra uno no sirvieron para que el Taugrés pudiera aliviarse siquiera un instante del azote lituano.

El feo panorama para el equipo de Comas se completó con la forma en que el Barcelona le desbordó en los primeros minutos de la segunda parte. Su transición fue vertiginosa y siempre dejó un balón en franquicia ante la canasta del Taugrés. La defensa vitoriana estuvo en inferioridad numérica y no pudo más que intentar evitar un exceso de faltas ante las irrupciones en la zona de Godfread, Fernández o el azulgrana de turno. El Taugrés no encontró tampoco remisión en un ataque al que sólo Perasovic consiguió dar alguna continuidad. Millera estuvo mucho mejor marcado que en las dos ocasiones precedentes por los bases azulgrana y Nicola sólo dio señales de vida en los primeros compases del partido. Después quedó acomplejado ante la demostración de Karnisovas.

Aito acabó repartiendo minutos y responsabilidad en el ataque de su equipo y deleitándose ante una situación que nunca se produjo en los dos anteriores encuentros, la. sensación de superioridad ante un Taugrés que había llegado más justo de la cuenta a las eliminatorias finales. El Barcelona pasó el mal trago de la última semana y se clasificó para las semifinales -se enfrentará ahora a Estudiantes- y de paso para la Liga Europea ante un Taugrés que, mucho antes de que finalizara, empezó a regodearse con un balance más que digno: Campeón de la Recopa, clasificado para la Copa Korac: y octavo en la Liga.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS