Valladolid, 0; Español, 0
Privado del concurso de tres de sus pilares básicos, el Espanyol se limitó a mantener el tipo en el Nuevo Zorrilla de Valladolid. Camacho armó un equipo macizo para compensar la ausencia de los recursos más brillantes a nivel individual. Con Brnovic en Yugoslavia, Lardín en la República Checa y Francisco en Barcelona, por decisión del técnico blanquiazul, el Espanyol echó mano de cinco defensas y le salió bien.


























































