Cierre de todas las discotecas en Filipinas que no cumplan las normas contra incendios
El presidente de Filipinas, Fidel Ramos, ordenó ayer el cierre de todos los establecimientos nocturnos que no se ajusten a las normas contra incendios, horas después de un devastador incendio en la discoteca Ozone en Quezon City, una localidad del norte de Manila, en la que hallaron la muerte al menos 200 estudiantes de un total de 300 que celebraban el fin de curso. La discoteca era frecuentada por jóvenes de la clase media alta filipina. La tragedia se produjo el lunes por la noche como consecuencia de un cortocircuito, según informaron los bomberos. Los equipos de rescates encontraron cuerpos calcinados entremezclados con el mobiliario.El presidente Ramos se trasladó ayer al lugar de la tragedia y ordenó al ministro del Interior, Rafael Alunan, que pida a los alcaldes de la capital y de las demás ciudades filipinas que clausuren todos los establecimientos con alta concentración humana que no cumplan la reglamentación contra incendios.


























































