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TEATRO INFANTIL

La San Pol ve peligrar sus producciones propias

La sala San Pol, único teatro de Madrid con programación exclusivamente infantil, ve peligrar sus producciones propias si el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM), organismo del Ministerio de Cultura, no renueva la subvención otorgada hasta 1994 en concepto de ayuda al mantenimiento de la sala. Esta dotación alcanzó la cifra más alta con los 12 millones de pesetas (1991) y el año anterior a ser retirada era de cinco millones. Para Julio Fischtel, director de la sala, no deja de ser "un recorte presupuestario de miseria, que es lo que recibe el teatro infantil".La primera consecuencia de esta retirada de dinero ha sido la subida de los precios de las entradas tanto en campaña escolar (600 pesetas) como en las funciones familiares (800 pesetas). La segunda consecuencia es que, por primera vez desde que inició su andadura como el Teatro de los Niños, hace ya una década, la sala no estrenará espectáculo este año, sino que se limitará a reponer montajes anteriores, después de que terminen las funciones de El mago de Oz, actualmente en cartel y que el pasado martes celebró su función número 100.

Para Fischtel, es preferible reponer una de las 10 obras de su repertorio antes que "bajar la calidad de nuevas producciones". Según el, mismo, no está amenazada la continuidad de la sala, garantizada por los ingresos de taquilla (hay que tener en cuenta que, con una media de 120.000 espectadores por temporada, es, según la Sociedad General de Autores de España, una de las salas más concurridas de Madrid), sino que su queja, que no está reñida con el "agradecimiento por habernos ayudado todos estos años a consolidar nuestra oferta", se refiere a la "pena de no poder mantenerla [la oferta] por unos presupuestos mínimos".

Un millón de alquiler

En concepto de alquiler del local, la sala tiene un gasto mensual de un millón de pesetas, y durante los meses en que se mantiene abierta los costes superan los cinco millones, incluidos el mantenimiento de la sala y los salarios de actores y personal. En la actualidad recibe una ayuda del INAEM, concedida anualmente desde 1988, en torno a los tres millones de pesetas, y su última producción, la más cara de su historia, con un presupuesto de 10,5 millones, se benefició de un millón de pesetas, otorgado, por primera vez, por la Comunidad.Un representante del INAEM ha manifestado que este organismo recibe cada año unos 800 proyectos teatrales que demandan ayuda del instituto y que éste otorga una cuota no precisada al apartado de teatro para niños. Insistió, además, en la necesidad de que el teatro busque patrocinadores entre el sector privado y de que éstos reciban un mejor tratamiento fiscal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 1996