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CARTAS AL DIRECTOR

PP, la democracia que viene

Martes 9 de enero. Me dispongo a acudir al pleno municipal que tendrá lugar en el distrito de Vallecas Villa a las 19.00. Acudo como un ciudadano que cree en la participación como el mejor ejercicio para construir una democracia sólida en la que todos los que lo deseen puedan, en su medida al menos, expresarse. Antes de la hora fijada me dirijo hacia la entrada del citado local público para asistir a un acto, se supone, también abierto y público: ¡sorpresa!, las puertas de la junta están flanqueadas por cuatro policías que me comunican sus órdenes de mantener cerrado el edificio, ya que, según ellos, el salón de plenos estaba lleno. Les hice saber que ese no era motivo para prohibir la entrada de acceso en ese momento, ya que, al menos, siempre podría hacer llegar un mensaje a algún vocal que estuviera participando en dicho pleno.El interior parecía más un búnker que un lugar donde en teoría los ciudadanos acuden, a expresarse. Fue de auténtica vergüenza y bochorno la actuación de la concejal Carmen Torralba.

El equipo de gobierno del Partido Popular en Vallecas Villa estaba practicando su democracia particular.

Ante la sospecha de que vecinos fuertemente armados con discursos iban a solicitar el cierre de la incineradora, la concejal ordena no permitir la entrada al salón de plenos, el cual, mucho antes, había sido literalmente tornado por adeptos de los actuales responsables municipales en esa junta, y, como eso era poco, también hizo cerrar las mismas puertas de acceso al local, que terminó blindando con agentes de la Policía Nacional.

La provocación estaba servida. No se dejaba pasar a nadie, y mientras tanto, fuera se iban calentando los ánimos, y los vecinos se fueron armando con frases cada vez más espontáneas, hasta que llegó la artillería pesada: la charanga, que terminó de caldear los ánimos.

Imperdonable es que sólo un medio escrito, Abc, se hiciera eco de los hechos con la forma tan parcial, poco profesional y despreciativa hacia los vecinos que utiliza su sección local.

Reflejar y denunciar los abusos y tropelías que. se cometen por algunos de nuestros. elegidos en aras a garantizar no se sabe qué tipo de intereses debe ser una tarea que nos ocupe a cuantos más mejor, porque ahí estará la clave de que el respeto individual y colectivo prevalezca sobre la prepotencia e intolerancia en nuestra sociedad.

El Partido Popular tiene legítimos deseos de participar en la construcción de esta democracia y en la de los tiempos que vienen, pero muchos de sus cargos institucionales manifiestan comportamientos anclados en el pasado; y si no, que se lo pregunten a las personas que ya lo estuvieron. comprobando ese día.- Asociación de Vecinos La Colmena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de enero de 1996