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La maldicion del 'Brumel chino'

Ni Chih Chin, uno de los mejores saltadores de altura de la historia, en la cárcel

La maldición ha vuelto a caer sobre Ni Chih Chin, uno de los mejores saltadores de altura de todos los tiempos. El atleta chino no pudo tener oficialmente el récord mundial de la especialidad en 1970, porque su país se encontraba fuera de la Federación Internacional, de Atletismo (IAAF). Ahora, cuando está a punto de cumplir los 53 años, afectado de cáncer de hígado, ha sido condenado a ocho años de cárcel por una corrupción de 800.000 pesetas. Estaba detenido, desde marzo por aceptar el soborno del director de una fábrica de cuero para insertar su publicidad, algo prohibido, en la lotería deportiva de la provincia de Fujian, al sur de China, donde Ni Chih Chin era vicedirector de deportes. Su historia es la de una gran frustración, una doble maldición.El saltador chino batió porun centímetro, con 2,29 metros, el récord mundial que había impuesto el soviético Valeri Brumel, uno de los mayores mitos del atletismo de todos los tiempos, en 1963, un año antes de ser campeón olímpico en Tokio 64. Brumel y Ni Chih Chin llevaron el estilo rodillo ventral a sus más altas cotas antes de que surgiera el fosbury, el moderno salto de espaldas.

Fue en noviembre de 1970, durante los Juegos Nacionales, cuando saltó los 2,29 metros en Pekín. La noticia saltó al mundo con el regusto amargo de que era y seguirla siendo el gran damnificado. En 1971, un norteamericano de transición, Pat Matzdorf, sí alcanzó con estilo rodillo la plusmarca mundial oficial con los 2,29 metros antes de que en 1973 iniciara su compatriota Dwight Stones su dominio fosbury sobre los 2,30.

La maldición ha vuelto sobre Ni Chili Chin. Las caídas en los duros fosos de arena de sus tiempos eran lo peor de los saltos. Siempre lo recuerda Luis María Garriga, el plusmarquista español de aquella época. Pero la última caída de Ni Chih Chin ha sido mucho peor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de diciembre de 1995