Tribuna:EL DEFENSOR DEL LECTORTribuna
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¿Latinoamerica o Hispanoamerica?

Un tema al que suelen aludir con frecuencia los lectores es el uso de los términos para denominar a los pueblos descubiertos y colonizados por países europeos y que se agrupan en su mayor parte entre el río Grande y la Patagonia, cerca del círculo austral, entre el paralelo 32 Norte y el 56 Sur, y que Marcel Niedergang ha denominado las "veinte Américas Latinas". Un tema antiguo que volvió a replantearse polémicamente con motivo del centenario del descubrimiento de América el pasado 1992. ¿Deben ser llamados aquellos países del Nuevo Mundo Latinoamérica, Hispanoamérica o Iberoamérica? Si había sido la derecha franquista la que había reivindicado con mayor fuerza el término de Hispanoamérica, a partir del 92 hubo como un deseo de sacudirse, aquel presunto complejo y volvió, con mayor fuerza el uso de hispanoamericano o iberoamericanoLuis Martínez Campos, de Pozuelo de Alarcón, Madrid, se ha dirigido al Defensor del Lector para reprochar a este diario el uso continuo del término Latinoamérica. Cree el lector que, con ello, este diario mantiene aún el reflejo del viejo complejo franquista, por lo que "nos sigue pareciendo más progre usar Latinoamérica" cuando, recuerda el lector, "son precisamente los estadounidenses quienes usan sin tantos escrúpulos el término de hispanoamericanos". Y añade: "Me considero lector crónico de EL PAÍS desde su fundación y hay algo que no he entendido desde entonces: el uso y abuso que hacen del término latinoamericano". Y añade: "La influencia y la obligación que en este caso y, en general, tiene EL PAÍS de usar oportunamente el lenguaje debe hacerle reflexionar sobre estos aspectos que influyen fuera del país. Y lo que es más grave, creando escuela en España al acoger el término otros medios de comunicación y burdos imitadores que se miran permanentemente en el espejo de EL PAÍS".

Según Luis Martínez, fuera del periódico "se tiene la sensación de que los términos hispanoamericano o iberoamericano estuvieran proscritos en el lenguaje de EL PAIS, o que su Libro de estilo recomendó su rito utilización". Y concluye: "Puedo asegurarle que en ambientes universitarios y científicos en los que me muevo, así como en distintos viajes realizados por países iberoamericanos, se sorprenden del complejo histórico de nuestro país".

En primer lugar habría que recordar que fue un italiano, el florentino Americo Vespucio, el que acuñó el nombre de América, siendo además el primero en decir que aquellas tierras no eran Asia. Nosotros las llamábamos "las Indias" por el error geográfico de Cristóbal Colón.Es verdad que este último acabó llamando a aquellas tierras "Nueva España". Pero el término de Latinoamérica se generalizó en Francia, en el entorno de Napoleón III, hacia 1860, como se afirma en el reciente volumen América Latina, de Jacqueline Covo, publicado por Acento Editorial, donde se subraya que "se trataba de demostrar un parentesco de las naciones latinas y católicas en el contexto de una lucha de influencias contra el creciente poder de los Estados Unidos de América, lucha que también debía provocar la desastrosa intervención francesa en México".

EL PAÍS, en su Libro de estilo, incluso desde antes de salir a la calle el diario -el 4 de mayo de 1976-, recomienda usar el término de Latinoamérica o Iberoamérica, considerada como "el conjunto de países del Nuevo Mundo que fueron colonizados por naciones latinas: España, Portugal y Francia". En verdad no "prohíbe" los términos hispanoamericano o iberoamericano, aunque sí les pone algunas; limitaciones al afirmar que "sólo deben emplearse en los siguientes casos: cuando se refieran a una realidad lingüística y cultural de origen, según el caso, español o hispano-portugués; en citas textuales; en los títulos de obras o nombres de organismos que lo usen, o cuando el autor de artículos de opinión prefiera usar tal denominación".

¿Por qué EL PAÍS tomó tal decisión? Julio Alonso, que fue quien empezó a redactar el Libro de estilo -en el piso de Núñez de Balboa donde se reunía con el futuro director del diario Juan Luis Cebrián, el primer embrión de redacción antes de trasladarse a la sede actual de Miguel Yuste-, ha recordado al Defensor del Lector que sobre el tema hubo ya entonces bastante discusión. "No niego que la denominación de Hispanoamérica", dice Alonso, "tenía en aquel momento ciertos ribetes franquistas o nacionalistas, pero no fue aquello lo que nos llevó a preferir el término de Latinoamérica. Lo que hizo inclinar el fiel de la balanza de la discusión fue una doble motivación: la primera la presentó Juan Luis Cebrián, recordando que en dicho tema, como en otros parecidos, había que tener en cuenta sobre todo cómo preferían llamarse los ciudadanos, y que, en el caso en discusión, preferían llamarse latinoaméricanos, aunque a lo mejor algunos españoles pudieran preferir el de hispanoamericanos" . El segundo argumento fue que en todos los organismos internacionales había sido aceptado el término de Latinoamérica.

Por otra parte, es evidente que los modernos Estados de aquel continente han recibido un fuerte influjo de los diversos países latinos y que es esa identidad "latina" en general y no sólo la "hispana" la que los contrapone a la llamada cultura "anglosajona" o norteamericana.

Consultado por este departamento nuestro actual corresponsal en Buenos Aires, Juan Jesús Aznárez, nos confirma que en aquellas tierras crea menos problemas el término Latinoamérica que el de Hispanoamérica.

Según Aznárez, que fue también corresponsal de la agencia Efe en Cuba, "lo de latinoamericano está totalmente asumido también en la prensa local en estos países. Es un término ligado más bien a lo cultural y metafísico. Y a los países con mayor componente indígena o entre la población mestiza el término hispánico les recuerda más las polémicas de la conquista y está más amarrado concretamente a España, mientras que lo de latino es más general y no los une directamente a ningún país en concreto". Y añade: "Eso no quita que haya a quienes les guste recordar sus orígenes hispánicos y que hasta querrían desempolvar los valores de la hispanidad, pero a otros no. Mientras que lo de latinoamericano aquí nadie lo discute ni pone en entredicho, ni en el lenguaje hablado ni en el escrito. Y, si acaso, en algunas ocasiones se usa el término más general de iberoamericano ".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de diciembre de 1995.

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