XIV CONGRESO DEL P.C.E.

Sólo un voto en contra y nueve abstenciones

El informe presentado por Julio Anguita obtuvo 502 votos a favor, uno en contra y nueve abstenciones. Ante este resultado un miembro de la mesa dijo: "Y que conste que éste no es un congreso a la búlgara".Gracias a que en este congreso del PCE surgió el debate sobre CC OO y el PSUC hubo lugar a alguna controversia. De no haber surgido estas dos cuestiones, la unanimidad hubiera sido absoluta. La ausencia de los representantes críticos o renovadores, que dieron mucho la lata en el anterior congreso, provocó que las diferencias ayer, durante más de cinco horas, fueran de matiz. El congreso continúa hoy.

Aquellos delegados en el anterior congreso, luego agrupados en la corriente Nueva Izquierda de Izquierda Unida, no asistieron ayer en su gran mayoría, entre otras cosas, porque ya no son militantes comunistas. Tan sólo el diputado Diego López Garrido y Juan Berga se acercaron por el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid para saludar fraternalmente a muchos de los 725 delegados procedentes de toda España. Estos dos políticos estuvieron como invitados, y en esa misma categoría se encontraba el concejal Franco González, perteneciente al Pasoc, otra de las patas de IU.Anguita se mantuvo tranquilo durante la sesión, aunque todas sus artes escénicas las puso en alza al final de la noche, en un tono vehemente y efectista que contrastó con la intervención inicial y matutina del congreso muy lineal y más que sobria. Cuando llegó la noche ya había tenido tiempo de ver informativos y se sintió con argumentos para denunciar "la manipulación" de los medios de comunicación, sobre todo al atribuir a su partido intenciones de atacar a la actual dirección de Comisiones Obreras. Pidió a los delegados que hoy, cuando lean los periódicos, no se enfaden, sino que salgan a la calle y expliquen a los ciudadanos lo que en verdad ha pasado.

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Quejas también las hubo por parte de Francisco Frutos, quien señaló que la delegación que había enviado el PSUC era un auténtico fraude, ya que no quería descongelar el partido de los comunistas catalanes. Frutos acabaría llamando "prepotente" a Rafael Ribó, de quien dijo que falta a la verdad cuando denuncia injerencia del PCE en Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de diciembre de 1995.

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