Anguita maniobra para 'descongelar' el PSUC a espaldas de Rafael Ribó

Julio Anguita y la dirección del PCE han decidido poner fin a la hibernación del PSUC. A dos semanas de la celebración del XIV Congreso del PCE, Anguita participó anoche en un acto en Barcelona por los comunistas catalanes disconformes con la congelación actual del PSUC. La participación de Anguita en este acto, una cena, se realizado desatendiendo la petición del secretario general del PSUC, Rafael Ribó, para que no interviniera en la discusión interna de los comunistas catalanes. El objetivo de Anguita es conseguir el control del PSUC para sus afines y aumentar su influencia en Iniciativa per Catalunya (IC).

A la reunión de ayer asistieron una centenar de militantes del PSUC y es uno más de los actos que este grupo realiza para reactivar al partido de los Comunistas catalanes. Para hoy está previsto que se celebre en las Cotxeres de Sants otra reunión, en la que está anunciada la intervención de dos, miembros del PSUC, Antoni Lucchetti y Alfred Clemente, y ¿le un representante del PCE, Angelines Maestro, que es diputada por Izquierda Unida.La divergencia entre Anguita y la actual dirección del PSUC procede de su distinta concepción de qué papel deben jugar los comunistas en IU e IC. Anguita defiende que el partido continúe siendo fiel a la concepción leninista, según la cual los comunistas deben actuar como vanguardia política. En cambio, la dirección del PSUC alumbró IC como germen de una nueva fuerza política de izquierdas, congeló el partido y no le atribuye la función de motor de IC.

A principios de septiembre se celebró en Barcelona una reunión entre sendas delegaciones del PCE y el PSUC al máximo nivel, en la que Anguita conminé a sus interlocutores a poner fin a la congelación, del PSUC. Julio Anguita acudió a esta reunión acompañado de Paco Frutos, Justiniano Martínez y Victor Díez Cardiel. Comunico a sus interlocutores -Joan Saura, Jordi Guillot, Joaquim Mestre y Leopoldo Espuny- que el PCE que. a tener en Cataluña un interlocutor vivo y quería que ese interlocutor fuera el PSUC. La respuesta fue que el futuro del PSUC lo iban a decidir sus miembros en el congreso que tendrán en 1996, después de las elecciones legislativas.

La dirección del PSUC se negó ayer a dar explicación alguna sobre el acto de anoche. Jordi Guillot se limitó a declarar: "La dirección del PSUC no está informada de que la dirección del PCE participe en ningún acto en Barcelona". Pero otras fuentes indicaron que Ribó hizo todo lo que estuvo a su alcance para evitar que Anguita participara en él. No lo consiguió, de forma que la divergencia política perfectamente explicitada en la reunión de septiembre dio paso a la intervención directa de la dirección del PCE.

La presión de Anguita sobre Ribó y la dirección del PSUC tiene muy pocas probabilidades de prosperar si se atiene a la realidad orgánica del partido catalán. Tras la escisión de 1981, en el PSUC sólo quedaron los militantes eurocomunistas y afines. Las tesis que actualmente defiende Anguita para el PCE y el PSUC tienen el apoyo de los ex prosoviéticos que reingresaron en el PSUC hace unos años tras el fracaso de su escisión. Se han convertido en el sector anguitista en el seno de IC, donde también están en minoría.

El congreso del PCE debatirá la relación entre el PCE y el PSUC. Una de las enmiendas presentadas dice que el PSUC, "debe tener la voluntad de pervivencia para organizar a los comunistas catalanes", y se advierte que, si no es así, se romperá la perspectiva de futuro común de ambas organizaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 1995.

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