Cartas al director
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Del libre horario

Pertenezco a un grupo de trabajadores de una empresa ubicada en un centro comercial y es nuestro deseo hacer una pequeña reflexión acerca del libre horario, indiscriminado, del comercio. ¿Es posible que los consumidores (entre los que me incluyo) no tengan tiempo de realizar sus compras de lunes a sábado de diez de la mañana a diez de la noche ininterrumpidamente? Parece increíble que no haya tiempo de realizar compras en un horario tan amplio... ¡Doce horas!Otro punto importante es el empleo. ¿Creen, en serio, que abriendo un día más (el que queda) disminuirá el paro? ¡Qué va! Al contrario, se explotará al trabajador, puesto que las horas festivas no se pagan como tales; por otro lado, quizá contratarían personal para cubrir esas horas con contratos-basura, que debemos intentar erradicar como sea por el bien de todos, por el presente y el futuro laboral.

Por la misma razón que se pide el libre horario de comercio, deberían pedir el libre horario de otros sectores... Si no tienen tiempo para comprar, tampoco lo tendrán para ir a la farmacia, al Ayuntamiento (a pagar una multa, por ejemplo) o hacer gestiones en el banco (sector con un horario muy limitado, sobre todo en verano). Entonces, ¿qué?, ¿abrimos todos? ¿Qué queda para el ocio, para el descanso, para la vida familiar?

Apelamos y apoyamos al pequeño y mediano empresario, apelamos a los sindicatos para que sigan representando nuestros intereses, apelamos a los señores consumidores (entre los que me incluyo) para que se descanse el día festivo, que para eso está, para descansar y estar con la familia, para ir al campo, pasar un día al aire libre; ir al parque, estar con los amigos, conocer más nuestra ciudad, visitar nuestro pueblo o simplemente descansar en nuestros confortables hogares.

Un centro comercial no es un lugar de recreo para nuestros hijos, no los obliguemos a pasar su día libre. bajo un techo lleno de ruidos, empujones, colesterol y consumismo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de octubre de 1995.