Traumatizada
He visitado el Centro de Protección Animal de Canto Blanco. He quedado traumatizada al comprobar que es un campo de concentración donde a los animales, enfermos y hambrientos, se les condena a una muerte lenta. Donde, para realizar la limpieza de las perreras, no se traslada al animal -a otra libre (que las hay) y se les riega y empapa de agua. Donde a los cachorros se les suministra un pienso que ellos no pueden ingerir ni digerir. Donde a unos gatitos que caben en la palma de la mano se les tiene en una jaula con un reguero de agua sucia, que beben y enferman, y con un pienso que no pueden comer debido a su gran tamaño.Los animales merecen nuestro respeto y una buena atención. Si esto no es posible, ellos seguro que agradecerían más una muerte digna e indolora, en, vez de estar almacenados como objetos inservibles. Sería más humano y menos cruel. ¿Qué delito han cometido ellos para someterles a este injusto e inhumano trato?
Desconozco quién es el director de este centro penitenciario animal. Hago un llamamiento en nombre de los que no tienen voz ni voto, rogándole encarecidamente que organice este centro de manera más racional.
Gracias si intenta hacer más llevadero el sufrimiento de esos pobres perros y gatos, asustados y hambrientos, carentes del cariño de sus amos que los han abandonado, condenándolos a una existencia miserable.-
y diez firmas más.


























































