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VUELTA 95

El ONCE sigue escribiendo el guión

Segundo triunfo de etapa para Jalabert, que aumenta su ventaja en el liderato

Carlos Arribas El ONCE es el guionista y Jalábert continúa protagonizando la película. El Mapei de Olano se ve sometido. aparentemente a- una presión constante,, que, a veces, se resuelve curiosamente en una necesidad de alianza con el ONCE. Y el Gewiss de Riis y Ugrumov, la otra fuerza en acción, juega a la contra. Elvient? y la lluvia -meterología primaveral con corredores en condición oficial- son el, escenario ideal para esta especie de thriller psicopatético. en que se ha convertido la Vuelta. Todos los corredorés , asustados, se preguntan cuándo explotará el ONCE, cuándo dejará de exhibir, su fuerza. Todo son cruces cuando se habla de Jalabert y su impresionante campaña.

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"Desde- febrero hasta septiembre artasando", se dice y no se para. Lo dicen corredores, agotados y flojos que encuentran un calvario en el alargamiento de su temporada motivado por el atraso de la Vuelta. Del Chazal, por ejemplo, ya han abandonado cuatro corredores. Y sólo se llevan cinco días de carrera y no los más duros. Es como si Jalabert, que ayer venció con una facilidad insólita en un final, el de Orensé, diseñado a su medida, fúera el tuerto en el país de los ciegos. En un corto sprint explosívo, sacó más renta de tiempo -14 segundos sobre Olano, incluidos 12 de bonificación- que en la, subida al Naranco. Y su equipo, también. En una supuesta tarea de zapa y buscando hacer trabajar a los demás, Manolo Sáiz jugó la carta de la escapada deMauri. Logré que el Mapei se desgastara para anularle, pero no evité: que su propio -equipo, el ONCEI tuviera, que multiplicarse en los kilómetros finales allí donde entraron en acción los francotirador es del Gewiss Riis, de la escuela Argentin, ama los terrenos quebrados, rompepiernas, y los últimos, 10 kilómetros fueron un festival del danés saltarín. No consiguió irse, pero, puso en evidencia a unos cuantos, quizás su único objetivo. Quizás lo de Orense haya aclaráda algo la estrategia del ONCE y su baile de favoritos: de seguir así, Jalabert llegara mañana con una ventaja a Salamanca tan sustancial que, incluso podría conservar el maillot amarillo después de la contrarreloj. Entonces, podría empezar otra historia: Jalabert contra la montaña. Y ya Sáiz avisa que las diferencias en Salamanca serán mínimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de septiembre de 1995