Induráin conquista Moscú,

El navarro ganó alrededor del Kremlin la '21ª etapa del Tour'

Miguel Induráin cumplió su palabra. "Trataré de ganar", había dicho antes de comenzar el Masters Critérium que se celebró ayer en Moscú alrededor del Kremlin. Y ganó, echando por tierra los pronósticos de los comentaristas rusos, que aseguraban que los ciclistas de la ex URSS no permitirían vencer al español. A falta de cuatro kilómetros, metió el turbo en un repecho en curva. Sus cuatro acompañantes sólo pudieron asombrarse de la contrarreloj individual que se marcó el inalcanzable navarro. Segundo llegó el ruso Viatcheslav Ekimov y tercero, el norteamercano Lance Armstrong. La carrera reunió a 77 ciclistas de primera categoría: 61 profesionales y el resto aficionados de la Comunidad de Estados Independientes. Induráin se lució en la capital rusa y, en su maillot amarillo de ganador del quinto, fue el más acosado por los hinchas del ciclismo y a nadie le negó un autógrafo ni una foto a su lado. La carrera moscovita consistió en 22 vueltas alrededor del Kremlin de 5.300 metros cada una, es decir, de 116,6 kilómetros en total. El tiempo favoreció a los ciclistas, pues a pesar de los pronósticos no llovió. Sin embargo, fueron pocos los moscovitas que acudieron a, ver a los ases: los fines de semana los rusos tradicionalmente se van fuera de la ciudad a sus dachas, no tanto por amor a la naturaleza sino porque allí cultivan pequeñas parcelas, cuyos productos son la base de su sustento en estos difíciles tiempos de transición económica.

El Masters Critérium de Moscú, según los organizadores, es la 21ª la etapa del Tour de Francia . Contribuyeron a hacer posible este evento Jean-Marie Leblanc, director general del Tour, las autoridades moscovitas, la Fundación Nacional de Deporte y Velo-98, organización que desea celebrar en Moscú el campeonato mundial de 1998 en pista.

"Me estoy recuperando un poco del Tour de Francia y dentro de una semana, más o menos, espero decidir si correré la Vuelta a España o no", declaró Induráin a EL PAÍS pocos minutos antes de comenzar el Masters Critérium, mientras firmaba autógrafos a las numerosas personas que se le acercaban junto a la catedral de San Basilio. Precisamente desde allí, frente al Hotel Rossía, comenzó la carrera. El disparo de salida lo dio el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov.

Frente a la meta se hallaba una muchacha que mostraba un gran cartel en el que había pintado una bandera española y, debajo de ella, en letras mayúsculas, se podía leer "INDURAIN". Resultó ser una moscovita que desde los seis años vive en Tenerife y que, hallándose de vacaciones ahora en la capital rusa, fue a ver correr a su ídolo. Y éste no la defraudó, como puede verse en el autógrafo dejado por Induráin en el cartel de Elena. La accesibilidad de Miguel Induráin, que con gusto se fotografiaba con el que se lo pedía y repartía autógrafos con una paciencia digna de envidia, conquistó ayer a los rusos.

El Masters Critérium de Moscú tiene como objetivo impulsar el desarrollo del ciclismo en Rusia, que como dice Valeri Sisóyev, presidente de Velo-98, "ha sido olvidado inadvertidamente". Sisóyev, en el pasado dirigente, de la Federación de Ciclismo, opina que quizá las causas de este olvido sean objetivas. "Después de la desaparición de la URSS perdimos las regiones sureñas como Ucrania, Moldavia, Uzbekistán. Las perdimos no sólo en el sentido de que desde allí ya no podemos obtener ciclistas, sino también como territorios de buenas bases de entrenamiento", explica Sisóyev.

Los corredores llegaron a Moscú el viernes por la noche desde París en un vuelo chárter, pero en lugar de irse a dormir, en el hotel les esperaba: una fiesta. Resultó que Jean-Marie Leblanc, director general del Tour desde 1988, cumplía 52 años. Leblanc ha sido el principal inspirador del Masters Critérium en Moscú y no excluye que la carrera alrededor del Kremlin pueda convertirse en una competición anual de los mejores.

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