Euforia en los mercados mundiales tras el recorte de tipos de interés en Estados Unidos

La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de rebajar un cuarto de punto el tipo preferencial, anunciada el jueves, provocó ayer una inmediata reacción al alza de los mercados de valores mundiales. Prácticamente, todos registraron incrementos y volúmenes de negocio inusuales en las últimas semanas. Nueva York superó por primera vez la barrera histórica de los 4.700 puntos y la Bolsa de Madrid consiguió su mayor subida del año con un 2,29%. La Reserva Federal tuvo que intervenir para sostener al dólar.

La acción combinada del recorte de tipos en Estados Unidos y de la intervención en favor del dólar por parte de la Reserva Federal ha calentado a los mercados de valores, cuyos índices llegaron a subir hasta más de un 3%. Wall Street cerró con un alza de 38,73 puntos hasta alcanzar un máximo histórico de 4.702,73 en su índice Dow Jones. En el comportamiento de la Bolsa de Nueva York influyó también el inesperado aumento del empleo en junio que ha permitido bajar al 5,6% la tasa de paro en EE UU.Las bolsas europeas comenzaron la sesión con avances muy fuertes, entre los que destacaba el de París con un 3,24%. En este mercado, los inversores también celebraban la reciente bajada de los tipos de interés. Londres subía un 2,20% y Francfort el 1,52%. La española saltó con fuerza por el impulso intemacional y por la posible convocatoria de elecciones anticipadas, una noticia largamente esperada por los inversores.

El índice de Madrid consiguió su mayor subida del año con un 2,29% y cerró a 302,03%, sólo 17 centésimas por debajo del máximo anual. El Ibex 35 también rompió la resistencia del 3.300 y finalizaba la sesión en el 3.317.La contratación de esta jornada fue de 48.700 millones, la cuarta cifra en importancia del año después de las de mayo.

Los mercados de divisas tuvieron un comportamiento discreto durante toda la mañana. El fixing en Francfort fue de 1,3868 marcos, muy parecido al del día anterior, tras una modesta intervención concertada de la Reserva Federal y del Banco de Japón. A última hora de la tarde el dólar se cotizaba a 1,3925 frente al marco, a 86,75 con el yen y a 120,65 frente a la peseta, mientras que la moneda española se cruzaba a 86,63 marcos.

Mientras, todos parecían ayer felices en Estados Unidos con la decisión de la Reserva Federal de reducir los tipos de interés. El público, que encontró créditos más baratos en los bancos. El Gobierno, que puede ahora confiar en que no tendrá que afrontar una campaña electoral con recesión económica. El propio presidente del banco central norteamericano, Alan Greenspan, ahora encuentra también mejor ambiente para ser reelegido en su cargo el próximo mes de marzo.Dinero barato Los principales bancos redujeron ayer los tipos de sus préstamos al público en un cuarto de punto (del 9% al 8,75%), el mismo porcentaje en que la Reserva Federal recortó el jueves los tipos preferenciales, que quedaron en un 5,75%.

Alan Greenspan aseguró que existen condiciones apropiadas para inyectar combustible -esto es, dinero barato a la economía, porque ya no se observan síntomas inmediatos de inflación. Todos parecen observar un panorama alentador, excepto algunos analistas que no creen que esta medida sea suficiente para impulsar un mayor crecimiento económico y otros que temen el efecto perjudicial que los más bajos tipos de interés puede tener sobre el dólar.

La Reserva Federal no suele actuar sobre los tipos de manera aislada. Su pasada estrategia de subida, que terminó en febrero pasado, se prolongó durante más de un año. Ahora se pronostican nuevas reducciones en las próximas reuniones del comité directivo del banco central norteamericano. La siguiente es en el mes de agosto. Los más críticos creen que incluso nuevas reducciones de los tipos de interés no impedirán una recesión este año. "Ya es demasiado tarde para evitar el daño que se ha causado", declaró Henry González, presidente del comité de Banca de la Cámara de Representantes.

Uno de los peligros que hacían a la Reserva Federal resistirse a la reducción de los tipos es su efecto sobre el dólar. Normalmente, una medida de ese tipo debilita la moneda propia. Hasta ayer eso no había ocurrido por la combinación de una serie de circunstancias internacionales. Pero los expertos aún temen que los inversores huyan hacia los mercados emergentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de julio de 1995.

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