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La 'espantada' de Powell le privó de hacer historia

El vendaval sobre el estadio 'La Peineta' hizo volar a los atletas y anuló las marcas

Yoelvis Quesada, un buen saltador cubano de triple, alcanzó en tres saltos 17,97 metros, que es la marca que figura como récord mundial desde hace diez años; Iván Pedroso, un magnífico saltador cubano de longitud, se fue hasta los 8,73 metros en su primer intento, que es como alcanzar los confines humanos en esta especialidad que mitificó Beamon con sus 8,90 y que sólo ha logrado traspasar Powell. Este atleta tenía que haber competido ayer en Madrid, pero no se presentó y desperdició la oportunidad de ser el primer hombre que salta más de nueve metros.La marca no hubiera sido homologada, pues para ello hace falta que el viento no sople favorable a más de dos metros por segundo, y sobre la pista, del estadio de La Peineta había rachas que quintuplicaban ese valor, pero no hubiera dejado de ser cierto que el hombre, por primera vez desde que puebla la faz de la tierra, superara, al menos de manera conocida, los nueve metros en un solo salto.

Pedroso casi lo logra, y de hecho rozó la mítica barrera, pero en un salto nulo. Realmente lo difícil cuando se tiene detrás una galera lo dificil no es saltar mucho, sino hacerlo dentro de lo que establece el reglamento y éste indica que no hay que pisar una tabla roja. Cuando detrás el viento empuja, la zancada se hace incontrolable y el atleta se precipita sobre el nulo. Pero si se coje el salto, no se sabe hasta dónde puede negar el mejor atleta del mundo, aquel que fue c paz de llegar hasta las 8,95 sin viento a favor.

La ausencia de Powell se debió, según su agente en España, a que, una vez en el aeropuerto de" Los Ángeles, a donde llegó directamente tras competir en las pruebas de selección para los Mundiales; se quejó de unas molestias en la espalda. Su fisioterapeuta le recomendó, entonces, una semana de descanso, por lo que decidió no viajar.

Las otras estrellas contratadas acudieron á la cita, pero a ellas sí las eclipsó el viento. Lindford Christie tuvo que correr los 100 metros cuando soplaba a 4,0 metros por segundo en contra y no pudo hacer más que 10.35 segundos.

Una referencia más exacta de lo que supone tener en contra las fuerzas de la naturaleza la ofreció la actuación de Colin Jacksón. El año pasado, en este misma pista, ganó sin Viento los 110 metros vallas con 12.99 segundos; ayer volvió a ganar, pero con 14.07 y un viento contrario de 4,8, un huracán que sopló durante toda la tarde en contra de los velocistas y a favor de los saltadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 1995