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Escalada bélica en los Balcanes

Los serbios liberan al segundo rehén español

El capitán Romero se reúne con el comandante Cortés y los 107 'cascos azules' entregados el martes

La incertidumbre sobre el paradero del segundo rehén español en poder del Ejército serbio de Bosnia, el capitán José Antonio Romero Huelin, quedó despejada ayer cuando se confirmó su liberación a primera hora de la tarde. El capitán Romero, retenido como escudo humano en el cuartel general serbio de Pale desde el 26 de mayo pasado, se reunió en la localidad serbia de Novi Sad (a 80 kilómetros de Belgrado) con el comandante Manuel Cortés y los otros 107 cascos azules liberados el martes. Un avión de las Naciones trasladó la expedición hasta Zagreb (Croacia). Cortés y Romero llegaron anoche al cuartel español en la base de Divulje, próxima a Split, y está previsto que hoy viajen a Madrid en un Boeing 707 de las Fuerzas Aéreas españolas.

"Se encuentran bien y animados", dijo a este diario el embajador de España en Croacia, Luis Felipe de la Peña. Los dos militares fueron saludados en Zagreb por el diplomático y el general Formentin, del cuartel central de la Fuerza de Protección de la ONU (Unprofor) en la antigua Yugoslavia. Ambos fueron poco después embarcados en otro avión militar Junto con 17 cascos azules británicos, de los 111 liberados el lunes y el martes, hacia Split y trasladados luego al destacamento logístico español en la base de Unprofor en Divulje, a las afueras de Split, en el suroeste de Croacia, adonde llegaron poco antes de las once de la noche. Cortés y Romero hablaron de nuevo con sus familias y tras una cena fueron sometidos a una revisión médica y psíquica. "No se ha encontrado ningún problema", declaró un portavoz del cuartel general de las fuerzas españolas en Bosnia. "Si no hay contratiempos saldrán mañana por la mañana [hoy para el lector] a Madrid en un Boeing 707 de las Fuerzas Aéreas en compañía de un grupo de soldados que inician su permiso", agregó la fuente.Jovica Stanisic, jefe de la Seguridad del Estado de Serbia y hombre de la máxima confianza del presidente Slobodan Milosevic estuvo presente en el puesto fronterizo de Zvornik, entre Bosnia y Serbia, en la puesta en libertad del capitán Romero y de otros dos oficiales de nacionalidad francesa y brasileña. Los serbios de Bosnia entregaron a los tres cascos azules, que desde allí fueron trasladados en helicóptero hasta Novi Sad, donde habían pernoctado los otros 108 rehenes liberados el día anterior -entre ellos el comandante Cortés-.148 'cascos azules' retenidos

Stanisic expresó su confianza en que los 148 cascos azules que permanecen retenidos sean liberados "muy pronto". 65 están detenidos en concepto de rehenes y los 83 restantes permanecen rodeados en bases de la ONU. Los últimos dos días han sido muy difíciles, dijo, pero las autoridades serbias de Bosnia han mostrado "voluntad de resolver el problema". "Hemos hecho todo lo posible para que esta misión acabe con éxito". añadió.

Con barba de varios días, claros signos de agotamiento y bajo los efectos de la cautividad y una agotadora operación de evacuación, los 108 cascos azules liberados el martes fueron alojados en un complejo turístico sobre el Danubio en la localidad serbia de Novi Sad. Su reagrupamiento en Bosnia, su traslado hasta la frontera con Serbia, el viaje en automóviles por una carretera sinuosa y bajo una lluvia torrencial hasta Novi Sad se demoró al menos 24 horas.

Alojados en el Alaska kofiba (La cabaña del pescador), los antiguos rehenes fueron conducidos en grupos en la mañana de ayer para tomar el desayuno. Un buffet calificado de "pantagruélico y colosal" por el encargado de negocios francés Gabriel Keller: costillas de cordero, patatas fritas, huevos, quesos, fruta, tartas, bebidas diversas.. Este centro turístico es famoso por haber albergado hasta los años setenta el lugar preferido de reunión de las orquestas zíngaras de la región.

El comandante Manuel Méndez viajó en un autobús junto, a los cascos azules ucranios con los que compartió cerveza y chocolate durante el largo viaje desde Pale, la capital de la autoproclamada República Serbia de Bosnia, a la frontera con Serbia.

El enviado especial de la ONU en la ex Yugoslavia, Yasushi Akashi, destacó el "papel decisivo" del presidente serbio Milosevic, en todo el asunto. En paralelo a las gestiones para la liberación de los rehenes, el líder serbio ha mantenido los últimos días intensas gestiones con el emisario norteamericano del Grupo de Contacto, Robert Frasure, para conseguir el levantamiento definitivo de las sanciones occidentales en vigor contra Serbia y Montenegro (la nueva Yugoslavia), pero sin éxito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de junio de 1995