GENTE

CONVERSADORA Y AMANTE DEL 'TWIST'

El final de la duquesa, un libro que se publica estos días, describe con detalle los últimos años de Wallis Simpson, tras los funerales de su marido, el duque de Windsor. Sumida en la tristeza y el desaire de la familia real inglesa, lo macabro de su final fue el convertirse en prisionera, en su propia e inmensa residencia del Bois de Boulogne, en París, de su abogada, Maitre Blum, extrañamente enamorada de la duquesa. La autora del libro, Caroline Blackwood, hija del cuarto duque de Differin y Ava Guinness, ex esposa del pintor Lucien Freud y del compositor Israel Citkowitz, comenzó a escribirlo cuando The Sunday Times le pidió que arreglase una sesión fotográfica entre lord Snowdon y la duquesa. Así supo la extraña situación en que se hallaba laviuda por quien Eduardo VIII renunciara al trono de Inglaterra; tras investigaciones, descubrió que la verdad de tal manipulación se reducía al miedo patológico de la duquesa por la pobreza y su obsesión con acabar en la calle con que su abogada Maitre Blum le había intimidado si la despedía. Blum, abogada de éxito del divorcio de Rita Hayworth y Alí Jan, consiguió que la duquesa fuera olvidada. La biografía también revela que la gran subasta de las joyas de la duquesa en Sotheby's (6.000 millones de pesetas), cuyos fondos fueron destinados para la investigación del sida por el Instituto Pasteur, fue también decidida por la abogada. Finalmente, el libro, lleno de entrevistas con amigos cercanos, relata una infancia desgraciada, su pasión por la ropa interior o las clases de twist que comenzó a tomar con 80 años. Wallis Simpson, a pesar de todo, mantuvo una vitalidad enorme y hasta los últimos días no dejó de ser una conversadora infatigable.CRISTINA CARRILLO DE ALBORNOZ

Más información

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de mayo de 1995.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50