Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Con todo merecimiento

Balón. Todo su esfuerzo estaba programado para controlar el balón. Su preocupación era mantenerlo y jugarlo con inteligencia. Cuando pudo lo movió con tranquilidad y con orden. Sus jugadores buscaban siempre a un compañero que les ayudase, sólo se desprendieron del esférico cuando no tenían seguridad en el siguiente pase.Espacio. Para el Arsenal lo importante era el espacio. Colocaban un número alto de jugadores en la zona hacia la que mandaban la pelota. Allí intentaban controlar el despeje o recogían el balón en segunda jugada, esperando el despiste del marcador. Despreciaron el terreno que existía entre la delantera y la defensa.Antes. Durante el primer tiempo ningún conjunto dominó al otro. Sin embargo, desde el inicio del segundo el, Zaragoza tomó el mando y comenzó a jugar dando rienda suelta a la imaginación. Pronto llegaron las oportunidades y el gol.Después. El Zaragoza dejó que la iniciativa pasara a su rival. Empezó a despejar balones que podía controlar. No mantuvo la posesión del esférico y facilitó su recuperación a los británicos. Recibieron el empate. En la prórroga, retomaron el control. Con esa disposición, el Zaragoza corrió un gran riesgo. Su entrenador ordenó lo que se debía hacer, cuando el resultado les era favorable, como lo hizo Pardeza desde el campo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de mayo de 1995

Más información

  • EL QUIRÓFANO