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Tráfico desvela hoy el secreto de su campaña publicitaria en televisión

La Dirección General de Tráfico ha logrado mantener el secretismo de su campaña de televisión para 1995 a costa de amenazar a la agencia de publicidad encargada de ejecutarla para que no adelante sus claves hasta que no se produzca la presentación pública, que será oficiada hoy por Miguel María Muñoz, director de Tráfico. Si lo hace, corre el riesgo de no cobrar ni recibir más trabajos en el futuro.Ya el año pasado la agencia Casadevall Pedreño tuvo problemas cuando este periódico adelantó que la campaña de 1994 se basaría en los testimonios de heridos graves Y disminuidos.

Este año ha sido Tapsa NW. Ayer la agencia adjudicataria de la campaña en televisión y medios impresos, presupuestada también en 2.000 millones de pesetas y ajustada al mismo pliego de condiciones: reducir la accidentalidad y los muertos incidiendo sobre el exceso de velocidad, el alcohol, los accidentes de jóvenes durante los fines de semana y el uso del cinturón de seguridad y el casco. Los peatones, ciclistas y la fatiga se consideran otros tres factores de riesgo que merecían ser mencionados.

El dramatismo sigue siendo el soporte elegido por la Dirección General de Tráfico para sus mensajes. Este mecanismo se estrenó en 1993 mediante la recreación ficticia de los accidentes. El tremendismo del año siguiente se encarnó en los testimonios reales de las propias víctimas y el de este año apunta a los familiares de esas víctimas y las secuelas de los accidentes en el entorno de quienes los padecen.

Mantener el secreto de estas claves tiene sus motivos, fundamentalmente económicos. El impacto noticioso de la presentación en sí costaría 1.000 millones si se pagara a precio de tarifa el espacio y tiempo que dedicarán los medios de comunicación a divulgar esta información. Miguel Muñoz lo tiene muy en cuenta y las cintas con las cuñas publicitarias no se entregarán hasta hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 1995